El ministro de Economía, ¿político o técnico?
Realmente, leyendo u oyendo los comentarios realizados por algunos dirigentes a través de los medios de comunicación, a propósito del cambio del ministro de Economía y Finanzas, uno no sale del asombro o más bien de la perplejidad.
Al parecer, el país se queda sin ministro de Economía y Finanzas.
Todo parte de una expresión del señor Presidente de la República, cuando justifica el cambio de ministro, diciendo que se terminó el tiempo de lo político, para entrar al tiempo de lo técnico.
¿Cómo es esto? ¿Es que nos quedamos sin gobernantes, sin políticos?
Porque de acuerdo con mis conocimientos, la función de los gobernantes, es precisamente hacer política y definir políticas: y definir políticas significa seleccionar entre diferentes formas de organización social, establecer rumbos o guías para la acción para cada una de las grandes ramas de la actividad del país, elaborar directivas generales que sirvan de orientación para la toma de decisiones ante las situaciones concretas del trabajo diario, en cada campo de la actividad humana.
Se definen políticas, en todos los niveles de organización de una nación y en diferentes tipos de instituciones.
El gobierno de un país, tiene como cometido principal definir las políticas de Estado. El gobierno de un municipio define políticas para el territorio que gobierna. El Consejo Directivo Central de la Universidad tiene como cometido gobernar el organismo, es decir, definir políticas universitarias; los Consejos de Entes Autónomos u otros organismos colectivos de cualquier entidad pública o privada, definen las políticas de las respectivas organizaciones. La Comisión Directiva de un club de fútbol, define las políticas de la institución.
En cambio una Técnica, es el conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve una ciencia, un arte o un deporte.
Un cirujano, aplica técnicas quirúrgicas; un artista aplica técnicas propias de su disciplina. El director técnico de un equipo de fútbol, aplica determinadas tácticas y técnicas futbolísticas.
Los gobernantes del país o de cualquier institución, deben actuar políticamente, en los diferentes niveles de organización y complejidad.
Un ministro de Salud no está para ejercer medicina, ni para realizar intervenciones quirúrgicas. Si ejerce la profesión médica, está actuando técnicamente, es decir está aplicando técnicas o procedimientos. Pero en tanto es ministro, es un político de la salud. Por eso es que no necesariamente tiene por qué ser un médico u otro profesional de la salud.
Un ministro de Economía y Finanzas es responsable, junto al conjunto del gobierno, de definir las políticas económico financieras del país. Su cargo no es técnico. No está allí para aplicar procedimientos o técnicas del campo de la Economía. Por esa razón, tampoco tiene por qué ser un economista.
De manera que por definición, un ministro es un cargo de gobierno; y por lo tanto debe actuar con criterio político. De lo contrario, no estaría ejerciendo su cometido.
La política, cuando es bien ejercida, es una de las actividades más nobles del ser humano; porque tiene que ver con el interés público, con la tarea de procurar el bienestar de los ciudadanos, mejorar su nivel de vida y su calidad de vida.
Es claro que no debe ser confundida con la politiquería, que significa la forma de bastardear los fines de la actuación política o envilecer sus modos.
Desde otro punto de vista: ¿quién puede pensar o creer que en un cargo de gobierno nacional o institucional, o inclusive en cualquier actividad humana no se está actuando de acuerdo a una determinada ideología y concepción política?
Sería como pensar que un tal individuo pudiera actuar como una persona sin capacidad para discernir y optar entre diferentes concepciones del hombre, de la vida, de las diferentes formas de organización social y negarle capacidad para optar por determinados patrones de conducta y entre diferentes opciones éticas y morales. *
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