La Torre de las Comunicaciones
De los porfiados, caprichosos, antojadizos y mimados en determinados tiempos, decía mi padre «no hay historia», sin embargo ninguna regla es eterna y se rompe.
Cuando se decidió construir la Torre de las Comunicaciones en el último gobierno del doctor Julio María Sanguinetti, complaciente con el contador Ricardo Lombardo, presidente de Antel en ese entonces, la construcción de la misma formó parte sustancial para la campaña de elecciones internas del Partido Colorado. El país atravesaba entonces una suerte de bonanza ficticia en muchos aspectos, con importantes ingresos por el turismo que tuvo uno de sus picos más altos en 1998, exportaciones cárnicas, lácteos, arroz, lana y otros productos no tradicionales, hacían que desde el Poder Ejecutivo calificados voceros cantaran loas a la situación desahogada y cómoda de los uruguayos, midiendo el bienestar en los miles de autos cero kilómetro vendidos, en los miles de litros de bebidas cola que se consumían, etc., mientras tanto el aumento del gasto público y el déficit fiscal trepaba a novecientos millones de dólares, en esa «economía floreciente».
Pero, parecía desconocerse olímpicamente el contraste del otro Uruguay, del verdadero, que tenía otras prioridades, como combatir el desempleo, la marginación, la instalación como parte del paisaje cotidiano, de asentamientos, la permanente lucha por la mejora de salarios y pasividades, la asistencia al sistema financiero, «la niña mimada» de esa Administración y de esta, a bancos y banqueros inescrupulosos y ladrones, con cómplices a la medida, antes y ahora también, la salud, la Universidad y tantas cosas más que hoy sin dudas están terriblemente agravadas por la Administración del doctor Jorge Batlle y compañía, enemigo Nº 1 de la Torre de las Comunicaciones, como del Hospital de Clínicas, al que antes habría que evacuar para que pueda hacer realidad lo que expresó en una salida a las que ya nos tiene acostumbrados. Expresó al gobernador de Río Grande que le gustaría tener un cañón para hacer práctica de tiro sobre ambos edificios.
Nosotros le sugerimos que sea más civilizado e incluso nos comprometemos a enviarle unos cañones de dulce de leche para que en un acto de transgresión de los que siempre hace gala, se saque las ganas.
Cuántas cosas se podrían haber hecho para la sociedad uruguaya con estos dineros y que yo me atrevo a decir que ya están en la historia oficial del despilfarro, de la negación, del lujo versus miseria.
El tiempo pone las cosas en su lugar siempre. Nosotros sabemos ser pacientes, otros tiempos vendrán, donde la sensatez prime sobre el capricho, la soberbia y la omnipotencia. *
-Proyecto de la obra ( Arq. Ott. y empresa C.S.I.) U$S 3:500.000,00
-Consultora U$S 2:500.000,00
-Terreno, contribución inmobiliaria, permisos,
Catastro, demoliciones, estudios de la Universidad
conexiones de UTE U$S 3:000.000,00
-Precio de la obra ( original adjudicado, llave
en mano) U$S 65:390.000,00
-Adicionales y otros U$S 5:266.000,00
-Condena en Arbitraje U$S 8:548.000,00
-Leyes Sociales U$S 13:700.000,00
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