¿Militares uruguayos a Irak?
Se ha publicitado un «generoso» ofrecimiento de EEUU al Uruguay, embajador Silverstein mediante, para la reconstrucción de Irak, que ellos alevosamente han destruido, enviando unidades potabilizadoras de agua (invento nuestro) operadas por soldados uruguayos.
Despacito y por las piedras. Las potabilizadoras son de OSE.
Es obvio que su manejo, dominio y manipulación, debe ser elementalmente superior sin desmerecer a nadie, hasta por razones de oficio, por parte de los funcionarios del mencionado organismo. O sea, desde el punto de vista técnico, las Fuerzas Armadas pueden hacerlas funcionar perfectamente, pero no es su función específica la de ser «aguateros».
En segundo lugar, buena cosa es recordar que el Uruguay siempre participó en operaciones que tienen que ver con la ONU, organismo que integra.
En el caso de Irak y su genocidio, justo es consignar que la ONU nada tuvo que ver. Fue ignorada, subestimada y despreciada toda la gestión de paz y concordia de su parte. La masacre y destrucción de Irak corrió por cuenta exclusiva de EEUU, Inglaterra, y el apoyo político y moral de Israel, España y algún otro, que se anotaron en las «cuotitas» de petróleo futuro que les otorgará la coalición. Cabe entonces preguntar si nuestro «gallardo» gobierno acepta la invitación o sugerencia yanki y fueran tropas uruguayas con las potabilizadoras, aunque sea en funciones de apoyo, ¿qué pasaría si las circunstancias, y ¡vaya si abundan las mismas! en un lugar donde el pueblo sometido arbitrariamente y expoliado como el iraquí, está en lucha feroz y legítima por su libertad y derechos, se vieran involucrados en operaciones de combate?
Una cosa es defender pacificaciones y hasta reprimir excesos y barbaries propias de las que se han dado en luchas y guerras tribales en Africa por ejemplo, y donde las víctimas por estadísticas son en un 50% niños y mujeres, y otra muy distinta es terminar solidarizándose en el reparto de responsabilidades de un genocidio. Porque el «cuento» de las potabilizadoras manejadas por tropas uruguayas no tiene otro fin desde el interés práctico del imperio que el de repartir ante la opinión pública mundial que los condena, el crimen cometido diluyendo y justificando responsabilidades.
Las «30 monedas» de Judas Iscariote, no pueden jamás justificar la solidaridad con el yanki invasor y genocida.
Si los orientales son atacados, están legítimamente llamados por los yankis y como «amigos solidarios» de los mismos serían tratados por los iraquíes que luchan por la libertad de su patria.
Porque también buena cosa es determinar en qué calidad de estructura se integran los efectivos, por pocos que sean, de nuestras Fuerzas Armadas. ¿Como estructura humanitaria o como cooperadores adheridos a una ocupación inmoral y criminal?
Nuestro país, a lo largo de su historia, chiquitos como somos, ha sido cultor de libertades y justicias sociales. Fue justamente el mandato de nuestro padre Artigas. Don José no predicó desmanes, depredaciones y crímenes, sino la defensa, misericordia y ayuda a los débiles y sometidos. Lo que defienden los iraquíes que fue lo que él con coraje y dignidad también defendió. Jamás vendió la Patria por potabilizadoras, solidarizándose con un crimen por el vil precio de la necesidad. ¡Claro, no es lo mismo don José, que don Jorge y don Julio María!
Y tengo mis fundados temores de que, fiel a la historia de don Frutos, de la Triple Alianza que integraron con Flores, el «Goyo Jeta» Suárez y el mercenario León de Pallejas, el pedido de don Pepe a los yankis de entonces para acabar con Saravia y demás «riquísimos» principios, el «glorioso» partido colorado gobernante termine aceptando las «chirolitas» que les darán por las potabilizadoras y sus responsabilidades ofrecidas por don Silverstein y sus «rubios del norte».
Espero como blanco y nacionalista, viejos federales descendientes del Teniente de Artigas, don Manuel Oribe, e incluso del Frente Amplio donde hay buenos blancos que nunca han dejado de serlo, se opongan radicalmente a esta monstruosidad yanki imperial ofrecida. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad