La dimensión social del Mercosur
Será porque vivimos inmersos en un sistema que tiene entre sus más caros valores al hombre que triunfa, que no es otro que aquel que más plata tiene en sus cuentas bancarias, o quien más especula.
Será porque los grandes medios de comunicación en vez de informar, desinforman. O todo junto a la vez, y mucho más. Lo cierto es que los ámbitos institucionales del Mercosur en el que se analizan los temas laborales y sociales subsisten en medio de la total ignorancia pública.
Por el contrario, las políticas económicas, financieras, comerciales proteccionistas, llámense tarifas arancelarias, subsidios explícitos o encubiertos, son las que acaparan los grandes titulares..
Días atrás publicamos dos notas: «Sí al Mercosur, no al modelo (15//5/03) y «¿Políticas de Empleo en la región?- (22/05/03) en las que expresábamos algunas cifras demostrativas del deterioro social y carencia de políticas de empleo en los países de la región.
Cifras que tenían la virtud de ser oficiales, expresadas a través de las memorias gubernamentales analizadas el día 19 de mayo pasado en Asunción en la Comisión Socio Laboral del Mercosur. Verdaderas confesiones de los cuatro gobiernos.
Es ilustrativo dar a conocer lo que dicen los gobiernos respecto de cómo entienden que deben resolverse los problemas. Uruguay expresa que «debe profundizarse el proceso de integración» y que el Estado debe desempeñar un rol de estabilidad y de generación de condiciones macroeconómicas«Â¡!
Argentina nos dice que debe modificarse el sistema cambiario, las políticas monetarias y redimensionarse el Mercosur.
Brasil pretende ampliar exportaciones, reestructurar la industria, gerenciar los programas de privatización y mejorar el acceso al crédito, y atenuar los desequilibrios regionales. Por último Paraguay, que nos dice que a través de su Plan Estratégico buscó liberalizar la economía, haciendo más transparentes los mercados, buscando la vinculación del país con la economía mundial.
En general, declaraciones bastante razonables, más allá de matices. No obstante, una vez más expresamos: es imprescindible confrontar el derecho y las declaraciones altisonantes con la realidad. No basta con el estudio de la teoría, sino que debe existir un continuo análisis y contraste con la vida real, para no caer en el simple declaracionismo, necesario sin duda, pero insuficiente si sólo se limita a ello.
No ocultamos que existen cambios políticos en casi todos los países, que abren expectativas hacia el futuro.
La vida dirá si no son más que simples declaraciones.
El día 21 de mayo pasado en Asunción, representantes de trabajadores, empresarios y gobiernos de los cuatro países integrantes del Mercosur, con excepción de los empleadores argentinos que no concurrieron, decidieron plantear al Grupo Mercado Común – GMC, que recomendara a los estados que la cuestión del empleo se mantenga con carácter prioritario en todas las instancias institucionales del Mercosur que tengan que ver con el tema, no sólo los ministerios de trabajo.
A la vez se decidió solicitar al GMC que apruebe la realización de una Conferencia Regional de Empleo con amplia participación de los órganos socio laborales y otras instituciones del Mercosur, que se realizaría en principio el 26 de marzo de 2004, día en que se celebra el décimo tercer aniversario del Tratado de Asunción. Decisión trascendente. Esperamos su aprobación por el GMC. Por otra parte, se advierte mayor firmeza para encarar otro gran tema regional: la Seguridad Social. En los próximos meses habrá novedades.
Mientras tanto, la difusión pública de la dimensión social del proceso de integración, hoy visualizado sólo desde el punto de vista económico y comercial, acorde con las políticas económicas predominantes, es un objetivo esencial.
La construcción de un espacio social en el Mercosur o en cualquier proceso de integración es un largo camino a recorrer. Y no estamos a fojas cero. La realidad política nos está enviando algunas señales, por otra parte. *
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