Irak: las "razones" de una guerra despiadada
Según parece por trascendidos de servicios de inteligencia de países árabes limítrofes, Saddam no estaría «escondido» debajo de una duna. Error. Simplemente se habría arreglado con los yankis para que lo «trasladaran» a Rusia, con el beneplácito de su actual amigo Putin con toda la familia y «amigotes» de la barra.
Lo del vaciamiento del Banco de Bagdad sería también cierto. Pero no se lo llevó el hijo de Saddam (Udai) sino los propios yankis se lo habrían entregado para que pudiera pasar una «vejez plácida» y en silencio.
Como dicen los tecnócratas, los números empiezan a cerrar. Todo se presenta bastante lógico de ser cierto. Saddam fue hombre de Washington. Lo pusieron ellos, para detener a los Ayatolá de Irán. Guerra bacteriológica mediante, que en su momento les facilitó Bush padre. ¿Se acuerdan?
Pero además, siempre se dijo que la invasión de entonces a Kuwait fue una «cáscara de banana» puesta por «papá» Bush que autorizó «bajo cuerda» a Saddam a la invasión.
O sea, el iraquí se había «crecido» y hubo que «bajarlo» petróleo mediante. Y pisó la «banana» invadiendo el pequeño país árabe.
De esa manera, con la excusa de defender a Kuwait contra el cruel, sin derrocarlo como pudieron hacerlo, lo volvieron a su «lugar» como freno contra los ayatolá iraníes.
Claro, Saddam no habría aprendido la lección y quiso independizarse del rubio patrón. Y no encontró mejor manera en el tiempo, que buscar el apoyo europeo (Francia y Alemania) vendiéndoles a bajo costo el petróleo.
Ayudó en buen romance, al crecimiento económico europeo a quienes les facilitaba el costo del barril de «oro negro» más barato que el que EEUU les rapiñó a los afganos y cuyo traslado con la defensa de ataques guerrilleros constantes hasta hoy, les resulta muy onerosa. Fue el principio del fin de Saddam que se percató un poco tarde que se enfrentaba a una guerra perdida. Aquí surge una pregunta elemental. ¿Era necesario, sabiendo ambas partes que las diferencias de fuerzas y medios era manifiesta, hacer esa monstruosa masacre de inocentes? Si es cierto que se ha llegado a ese acuerdo, para justificar el «quedarse» con el petróleo, ¿era necesario «cobrar» un precio tan bárbaro en vidas de niños, mujeres, y civiles inocentes de la magnitud que sufrió el pueblo iraquí? ¿O era indispensable que el imperio yanki arrasase con ciudades enteras como Bagdad, Basora, etc., para demostrar al mundo, después de lo hecho en Kosovo, y Afganistán, su poderío bélico avasallante? Y los socios, Aznar y Blair, ¿cuál ha sido su precio por solidarizarse y participar del genocidio?
Son conscientes, es obvio, de la ruptura de la unión económica y política europea. La misma, estaba compitiendo muy bien contra EEUU, que enfrentaba una importante crisis económica. Hoy volvieron a punto cero por la solidaridad y apoyo de esos países, sin perjuicio del resto del «cuzquerío», Polonia, Bulgaria, etc., que se «anotaron» incluso posteriormente a favor de EEUU.
O sea, el bloque original se hizo pedazos. ¡Pero cuidado! Justo es reconocer que desde el punto de vista cruel, mezquino, despiadado, típico de los grandes imperios en el cuidado de sus intereses, Bush y sus yankis jugaron bien.
Por supuesto, se les importa un rábano el bien sobre el mal, las vidas humanas, la justicia y el derecho de los débiles, las soberanías y las libertades de los demás pueblos y me animo a asegurar que ni siquiera de Dios y su Justicia Divina, que espero les llegue algún día. ¡Son más perversos que las hienas! ¡Son unos hijos de punta integrales! Lograron lo que querían. No cabe dudas. Sacan beneficios materiales totales incluyendo la «reconstrucción» de las ciudades iraquíes que ellos destruyeron a mansalva, con sus multinacionales constructoras, propiedad de los Channey, las Condoleezzas, etc.
Sus únicos valores son los que facilitan la obtención del poder absoluto.
Y sus laderos, España e Inglaterra, disputándose los restos del cadáver iraquí, son tanto o más repugnantes y despreciables que el propio yanki. Viejos imperios nostálgicos decadentes e inmorales, que por sí son incompetentes para nada positivo, necesitan del apoyo del imperio mayor para mantener hegemonías económicas perdidas. ¡Nunca se ha justificado más que ahora, la necesidad imperiosa de la unión de los débiles en todos los órdenes!
De allí la importancia de los planteos de Lula con excelente visión, que incluye la unidad no sólo económica sino de las defensas militares de nuestra Latinoamérica desguarnecida.
¡Sin el imperio, como es evidente!
No se visualiza otra forma a largo plazo si aspiramos a ser soberanos e independientes de la voracidad y despotismo imperial. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad