Multitudinaria asamblea popular
La jornada de ayer en conmemoración de un nuevo aniversario de la gesta de los mártires de Chicago, se constituyó en una significativa asamblea popular, una inequívoca expresión de los anhelos y esperanzas de un gran número de uruguayos.
Como viene ocurriendo desde hace veinte años, una multitud se congregó ante las tribunas levantadas por el movimiento sindical agrupado en el PIT-CNT.
Tanto la proclama leída desde la tribuna como la composición misma de la reunión mostró una característica permanente de estas celebraciones uruguayas: en ellas encuentran cabida no sólo los problemas y demandas que afectan a los trabajadores sino a un amplio conjunto de movimientos sociales.
Las demandas en el terreno de los derechos humanos, los fundamentos levantados por la organización sindical en la lucha por verdad y justicia y contra la impunidad estuvieron expresados con claridad y firmeza en la proclama leída. La presencia de los familiares de detenidos desaparecidos dio lugar, una vez más, al cálido homenaje de los asistentes a los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado.
La celebración tuvo -también de acuerdo con una tradición sólidamente asentada en el país- un fuerte contenido internacionalista.
Fraternal recibimiento a un representante de la central de trabajadores cubanos y adhesión y muestras de amistad hacia Cuba entre el público, donde ondeaban, junto con las banderas rojas o rojinegras de los sindicatos, las del Frente Amplio y las de la patria de José Martí.
Expectativa por la asunción de Lula en la primera magistratura en Brasil y, al mismo tiempo, preocupación y compromiso también en defensa de un auténtico proceso de integración regional en el que los intereses de los trabajadores no sean avasallados y la reactivación económica permita también el desarrollo de procesos de avance social y cultural para todos los pueblos del área.
Más allá del contenido de la larga y exhaustiva proclama leída por los organizadores, la jornada de ayer mostró el grado de adhesión popular con que cuenta el movimiento sindical. Muchos agoreros que desde hace varios años proclaman la presunta debilidad o agotamiento de la vía sindical deberían despojarse de las anteojeras ideológicas proporcionadas por el neoliberalismo y reconocer que, pese al flagelo de la desocupación y la precariedad, que efectivamente constituyen un pesado «handicap» contra el sindicalismo en cualquier parte del mundo, el movimiento obrero uruguayo, por su realidad unitaria, por la seriedad de su conducta y la firmeza de sus principios es un punto de referencia para muy amplias capas del pueblo uruguayo.
Decenas de miles de hombres y mujeres de los barrios populares, gente con empleo o sin él, jubilados, trabajadores precarios, pequeños comerciantes mostraron hacia dónde convergen las expectativas y las adhesiones, con quiénes y entre quiénes el pueblo uruguayo busca sus soluciones, traza sus alianzas y alienta sus esperanzas.
Un 1º de Mayo, en fin, con una concurrencia muy alta, con mucha gente joven y con un auditorio atento a las definiciones precisas, unitarias y combativas, que fueron las más celebradas y aplaudidas.
La organización sindical y esa enorme masa popular que ayer dijo presente en la avenida del Libertador constituyen ahora y constituirán en el futuro un interlocutor serio, responsable e imprescindible para avanzar en un camino de soluciones de signo nacional y popular. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad