Reivindicación bélica
Me tendrán que conceder que los vascos durante años han sido tachados de criminales terroristas. Cuando algunos, que tenemos en nuestras vana sangre ORh negativo (característica de ese pueblo milenario) tímidamente insinuábamos que se luchaba por la libertad e independencia de esa patria de nuestros ancestros, se nos rechazaba de la manera más escandalosa y altisonante nuestra posición.
Claro, los vascos si bien fueron libres y soberanos durante miles de años, jamás fueron imperiales explotadores o asesinos de otros pueblos más débiles.
Permítaseme entonces, creo que me asiste todo el derecho del mundo, a comenzar a «pasar factura». Son muy pocos, incluso los que hoy se manifiestan a favor de la paz, que condenen expresamente a las potencias del eje agresor, USA, Inglaterra, España e Israel contra Irak, por su verdadera denominación. ¡Banda armada terrorista y criminal! Están masacrando al pueblo iraquí alevosamente. Niños, mujeres, viejos, familias enteras aplastadas con armas de destrucción masiva contra una nación que obviamente no está ni por cerca en condiciones bélicas parejas contra la bestia imperial. La verdadera y única razón, es la posesión del petróleo. No hay otras.
Si debajo de esas dunas iraquíes no hubiese petróleo ni para llenar un yesquero, nadie gastaba ni una bombita brasilera de Navidad. Y mucho menos Bush y sus carniceros.
Son miles de muertos que se suman a los de la primera guerra, «Tormenta del desierto» que sufre Irak y que se cargan en la conciencia de la familia hitleriana yanki. Todos somos conscientes de ello. Pero a nadie, como se hacía y se hace mención y se condena a los vascos, señala el genocidio, salvo muy contadas excepciones, con similar énfasis. Los partidos políticos, si bien el Nacionalismo como cuerpo ha sido el único que se manifestó contra la guerra por unanimidad y algunas individualidades del Frente Amplio, hoy metieron «prudente» silencio, sin perjuicio de otros como los colorados que se han declarado de hecho o expresamente, caso el senador Millor, a favor de EEUU y su masacre.
Tampoco podemos olvidar la prensa «grande». Concretamente, el diario caganchero, El País, por ser el más emblemático al respecto. Dedicaron durante años, ríos de tinta y toneladas de bobinas de papel denostando a los vascos. Destinaron corresponsales exclusivos y específicos los conozco en Euskadi condenando ácidamente sus luchas libertarias.
¿Por qué no mandan con el mismo entusiasmo y encono a esos sesudos periodistas a Bagdad a comentar el crimen de los yankis apoyados por su admirado Aznar?
¿Por qué no revelan las verdaderas razones por las que España apoya, sin causas justificables aparentes, el genocidio de Bush, Blair y Sharon?
Digan o revelen que el señor Aznar, según trascendidos periodísticos íberos, es uno de los principales accionistas de la «Unión Fenosa» que es una refinería y distribuidora, tipo nuestra Ancap, de toda la gasolina y demás carburantes derivados del petróleo, en España.
Y que terminada la guerra, le tocará como es obvio presumir algunos restos del festín de sangre y oro negro de los pozos iraquíes. Nadie se compromete en semejante exterminio criminal por nada. El precio de «romper» la unidad económica europea en beneficio del yanki, es la participación aunque miserable, del petróleo futuro.
¿Y los vascos son los criminales terroristas? Es muy cierto que los vascos han matado. Pero, aunque esos métodos los repruebo como es obvio, lo han hecho en el error o en el acierto de sus razones, por la libertad, soberanía e independencia de su tierra y patria milenaria sometida. No hay interés material mezquino en esa guerra típicamente colonialista contra los imperios español o francés que los someten.
Matan sí y mueren la mayoría torturados, sin contar los inocentes que marchan «por si acaso», en las mazmorras íberas o enfrentados a balazos o bombazos individualmente, sin por cierto usar armas de «destrucción masiva», como lo hacen las potencias del «eje», apoyadas por Aznar y España, tan responsables como los que las tiran contra inocentes civiles iraquíes.
Con esto no justifico los crímenes de la ETA a quienes, reitero, repruebo y condeno. Pero también es cierto que el peor de los etarras, es un infante de jardinera comparado con Bush, Blair, Sharon y el dueño de la empresa «Unión Fenosa»; el muy pepista y democristiano señor Aznar. Por tales razones, cuando en nuestro Uruguay algún politiquero sea quien sea, o tinterillo de algún caganchero periodicucho que «gritan en la pulpería y se callan en la comisaría», o sea, agreden a los eskaldunes y justifican o se hacen los distraídos con Bush, Blair, Aznar y Sharon, me vengan a joder con los vascos, prometo solemnemente por bellacos y cobardes, mandarlos a ¡la puta que los parió! ¡Palabra de vasco!
Mientras se produce el genocidio, nuestro muy colorado Presidente solicita permiso para ir a Washington a presentar sus «respetos» a Bush.
¿Y después critican a los vascos?
¿Tengo o no razón? *
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