Uruguay, Irak, EEUU, la ONU y la guerra

Con asombro y estupor he leído la fatua declaración del gobierno uruguayo sobre la guerra entre los aliados e Irak, así como la comprometida declaración del Parlamento uruguayo sobre el mismo tema. Sin querer profundizar en ellas pues sería agraviante para sus autores, considero que ambas demuestran una actitud irrespetuosa frente a la inteligencia del pueblo uruguayo.

La del Parlamento, lógicamente fue hecha y votada por todos los actores participantes, pensando en el «juntavotos», en la posibilidad de no quedar afuera de lo que la patota sindical organiza en las calles de Montevideo, tanto para agraviar a nuestro Presidente como para manifestar contra una guerra, con la cara tapada, recurriendo a la violencia, y sin manifestar en ningún momento alguna expresión en contra de los crímenes del actual dictador de Irak.

Algo más se esperaba de la declaración del gobierno uruguayo sobre el tema, pero sorpresivamente, y en licencia del canciller, se lee una fatua declaración que deja en evidencia que el señor canciller, sea el titular o el interino, no están informados por sus técnicos, ni informan al señor Presidente del desarrollo de las actuaciones en Naciones Unidas de la situación ni de los desplantes de Irak para con el organismo internacional y por lo tanto contra todos y cada uno de sus integrantes.

Quienes estuvimos sentados en la Asamblea General de ONU, en el Consejo de Seguridad, en la Comisión de Derechos Humanos, en el grupo latinoamericano así como en las distintas comisiones y grupos de trabajo del organismo, sabemos que en ONU, se «habla» de los temas y/o se crean industrias sobre los temas para mantener a miles de burócratas internacionales, que pagamos nosotros, y que, repito, sólo «hablan» sobre los temas, convirtiendo a Naciones Unidas en un «centro de meditación», donde año a año se repite un sinnúmero de resoluciones, donde lo único que cambia es la fecha y la mención a la resolución idéntica del año anterior, la cual , por supuesto, se irrespetó y no se cumplió por la parte agraviante.

Es por esto, y viendo que en la fatua declaración del gobierno uruguayo, sólo se menciona la debilidad de Naciones Unidas, en la cual tenemos voz y voto pero no los usamos, dejando a medias tintas deslizar responsabilidades exclusivas de ONU y de Estados Unidos en este conflicto sin mencionar las atrocidades de Saddam Hussein así como los agravios de este dictador a la comunidad internacional a través de sus desplantes a ONU, es que me permito refrescarle la memoria al señor canciller y sus asesores, para que puedan informar de la mejor manera al señor Presidente y concretar una resolución que fije una posición digna de Uruguay en el tema. Es que desde el inicio de los años noventa, Irak incumplió con lo indicado en más de una docena de resoluciones de alto el fuego, de permitir el libre accionar de los inspectores de ONU, de destruir las armas de destrucción masiva, y es así que en estos casi trece años de enfrentamiento con las Naciones Unidas y con la comunidad internacional y por lo tanto con Uruguay que la integra, Saddam Hussein violó entre otras muchas, la resolución 686 sobre el alto el fuego, la 687 por la cual debía destruir las armas biológicas, en 1993 prohíbe aterrizar en Irak al avión de ONU con los inspectores, en noviembre de ese año, se encuentran pruebas de existencia de armas químicas, ONU en 1997 amplía sanciones por la irresponsable actitud de Hussein de obstruir las labores de los inspectores de ONU , los cuales en 1998 fueron acusados por el dictador de espías y expulsados del territorio de Irak, en junio de ese año se demuestra la existencia de gas nervioso entre las armas de destrucción de Hussein, hasta la fecha siguieron los enfrentamientos entre Irak y la ONU (la cual integramos), sin que se permitiera el libre funcionamiento de los inspectores de armas designados los cuales debieron ser retirados por ONU en diversas oportunidades, y expulsados por Irak en otras, mintiendo, ocultando pruebas y agraviando a Naciones Unidas y sus integrantes. Ahora, irónicamente, solicita a la ONU que interceda y negocie un alto al fuego.

No deseo ser más extenso en el listado de pruebas que demuestran que este conflicto fue encaminado hasta los límites que hoy vivimos por la irresponsabilidad de Irak, no sólo frente a EEUU, sino frente a las Naciones Unidas y la comunidad internacional. Los asesores del señor canciller,podrán, cuando éste se reintegre, completar los incumplimientos de Irak para con nosotros y la comunidad internacional, y que en base a todos esos argumentos el señor presidente así como los parlamentarios uruguayos, puedan elaborar una resolución que demuestre que Uruguay, actúa de acuerdo al derecho internacional, no sólo en el momento de señalar una guerra, sino también en los años previos para evitarla, pues hasta el momento, en el correr de estos casi trece años de enfrentamiento de Irak con ONU, Uruguay no se ha manifestado públicamente expresando su malestar por dicha actitud ni la peligrosidad de la misma.

Con el deseo de que este conflicto finalice a la mayor brevedad, expreso mi más firme apoyo al respeto de las normas que rigen la normal convivencia entre las naciones y que Uruguay finalmente haga un seguimiento en Naciones Unidas a todas las resoluciones incumplidas que puedan desembocar en conflictos bélicos como los actuales, tenemos voz y voto, tenemos embajadores, tenemos diplomáticos que se dicen expertos en política internacional, nada nos falta para actuar, por nuestro bien y por el bien de la comunidad internacional. *

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