La izquierda se prepara
El documento sobre el Plan de Actividades librado a la discusión de la Mesa Política Nacional del Frente Amplio el pasado lunes, y que LA REPUBLICA diera a conocer en su edición del 21 de enero, tiene para empezar el mérito de su conocimiento público previo y de la previsión de un lapso para su examen y discusión democrática en el seno de las fuerzas políticas progresistas. Seguramente en este proceso de debate interno, los lineamientos del plan de acción para 2003 se enriquecerán con nuevos aportes y matices.
Los ejes centrales la propuesta en el plano económico remiten, en primer lugar, a las propuestas progresistas y de izquierda sobre «reforma tributaria».
Es importante la jerarquización que se hace de ese instrumento de redistribución del ingreso, en medio de una situación del país caracterizada por el gran ensanchamiento de la brecha existente entre los ingresos de algunos sectores que se benefician del sistema y de la crisis y de una masa creciente de ciudadanos que son arrojados a la desocupación, la miseria y la marginalidad.
Como se ha señalado reiteradamente, el sistema tributario de Uruguay es de los más clasistas e injustos dado que el grueso de los impuestos recae sobre los trabajadores y sobre los que reciben los ingresos más bajos.
En segundo lugar, la propuesta consigna la necesidad para el país de «reformular el sistema financiero».
Resulta por demás claro que la tendencia profunda del sistema financiero uruguayo es a reproducirse, repitiendo sus antiguos errores. Tal es lo que ha mostrado la experiencia reciente. El sistema financiero debe estar al servicio de un objetivo de desarrollo nacional, de una estrategia de desenvolvimiento que priorice la reactivación productiva y el incremento de la generación de puestos de trabajo.
Son estos dos aspectos los que aparecen también en la propuesta de trabajo que comentamos. Antes, el documento señala la necesidad de impulsar negociaciones que conduzcan a una «reprogramación de la deuda externa».
Este aspecto ha ido ganando un creciente consenso tanto en nuestro país como en otros de la región. Con los plazos perentorios y las condiciones leoninas que se han contraído los compromisos externos del país no hay reactivación posible. En este marco conceptual se incorpora el último de los puntos incluidos en el plan: la defensa del patrimonio nacional.
En este plano, contra las previsiones del gobierno, en los últimos meses el Frente Amplio ha desarrollado, junto con las fuerzas sociales representativas, con «eficacia y eficiencia» una notable campaña de recolección de firmas en defensa de Ancap.
El pensamiento progresista siempre ha considerado que las empresas públicas, que hoy el gobierno pretende privatizar, están llamadas a constituir ejes centrales de una estrategia de desarrollo productivo de signo nacional y popular.
La acentuación de la crisis ha generado una desesperante situación de emergencia social, constata el documento que enfatiza sobre la importancia de atender esa realidad.
El documento plantea asimismo la necesidad de revisar el haz de problemas que conlleva la reinserción internacional del país. Se trata de hacerlo en los nuevos contextos mundiales y regionales, con las dificultades vividas en el Mercosur, las agresivas propuestas norteamericanas en torno al ALCA y los factores positivos que surgen de algunos cambios políticos como el triunfo de Lula en Brasil.
El documento señala finalmente la importancia que adquiere este año la discusión de la «Ley de Rendición de Cuentas», ya que se trata de «la última previa al año electoral».
Como se puede apreciar se trata de una buena base de discusión de temas perentorios que formarán parte del debate político nacional en los dos próximos y decisivos años. *
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