Harina oscura
¿En qué se parecen madame Bovary y los molineros uruguayos?
Que no cunda el pánico. Estoy sobrio.
Jules de Gaultier decía que hay una tendencia innata en el hombre que le impele a verse como no es. Recordando a la heroína de Flaubert, que precisamente trata de ser otra persona, afirmaba que todos tenemos un «ángulo bovárico».
Pues bien, unas declaraciones de molineros vernáculos han demostrado cuán plausible sigue siendo esa teoría.
Veamos, lector. Hoy sabemos que hemos estado consumiendo harina contaminada. No sabemos desde cuándo ni en qué cantidades.
El Ministerio de Salud Pública, basado en comprobaciones propias y en denuncias de algunas intendencias, sancionó a tres molinos que violaron la prohibición de usar trigo nacional por estar contaminado a niveles de riesgo para el consumidor. La respuesta de los molineros ha sido insólita: admiten lo ocurrido, pero dicen que los niveles de toxicidad no son dañosos y acusan a los gobiernos municipales de tergiversar la realidad, argumentando, además, que este supuesto escándalo afectará a las empresas y a los productores y, por tanto, a la estabilidad de las fuentes de trabajo.
Este corporativismo defensivo no tiene goyete.
¿El trigo nacional está contaminado? Sí ¿Han sido violadas normas sanitarias? Sí ¿Se ha usado parte de la harina contaminada? Sí ¿Los niveles máximos de contaminación admitida responden a criterios fijados por los países desarrollados? Sí. ¿Entonces?
Es como si los molineros pretendiesen el regreso de los consumidores a aquella época anterior a los tiempos modernos, cuando se consideraba iguales a todos los alimentos y se creía que cualquier cosa que no contuviese veneno nos mantendría con vida. Pero, caramba, se sabe que esto es peligrosamente falso desde comienzos del siglo diecinueve.
Creo que hay cierta astucia en la estrategia de los empresarios, quizás basada en la afirmación de Kierkegaard de que una de las finalidades del lenguaje es convencer a la gente de abstenerse de la acción.
Suerte que, al menos esta vez, Varela ya la metió en el ángulo.*
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