Dadivosos
Esta declaración quizás haga sonreír a mi amigo Pedro Abuchalja. El Uruguay se parece cada vez más a su tierra libanesa.
Como se sabe, en el Líbano la división política responde a determinados credos religiosos. Y hay una anécdota, de la época en que se discutía el control de las cabras que impedían la reforestación, que hoy me cae de perillas. Dicen que un obispo maronita entró al ministerio de Agricultura y dijo: «Nos va muy bien con las cabras en las montañas, pero lamento informar que las cabras ortodoxas todavía hacen grandes estragos».
La he recordado luego que los legisladores del Encuentro Progresista impidieran, pese a la necesidad de ahorrar dineros públicos, la postergación del aumento de salarios a los trabajadores del Palacio Legislativo. Ocurrió algo sorprendente. Aquellos argumentos usados para explicar a Adeom por qué la Intendencia de Montevideo no podía cumplir con el convenio vigente –argumentos compartidos por la enorme mayoría de la sociedad– pasaron de pronto a mejor vida.
Veamos, lector, si aclaramos las ideas. ¿Hay necesidad de achicar el gasto del Estado? Sí. ¿Y hay necesidad de hacer más justa la distribución de sus recursos, sea en sueldos, jubilaciones o partidas para ayuda social? Sí.
Pues entonces el incremento aprobado, que se aplica a sueldos comparativamente ventajosos, y que pagamos todos, va en dirección contraria a la satisfacción de esas necesidades.
Por cierto, el gobierno vive haciendo macanas. Y parte del macaneo ha afectado a las administraciones municipales. Pero apelar a esta travesura dadivosa, y para colmo sugiriendo que se emita dinero, se parece excesivamente a un mero contragolpe que nos daña a todos, simples contribuyentes que pagamos demasiados impuestos, nacionales o departamentales –porque se trata, al fin, de las mismas cabras–, cuando ya no hay bolsillos sino agujeros.
Lo ocurrido me ha traído a la memoria el arte de la argumentación paradójica, que enseñaba Protágoras. Y, bueno, si el inmortal griego logró ennoblecerlo, tal vez tengan razón en seguir cultivándolo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad