Sacapuntas

Delirio habitual

He dudado antes de escribir lo que sigue. No sólo porque trata de Batlle –¿quedaba algo por decir?– sino por esa cosa incómoda de los prejuicios. Releyendo «La naturaleza del prejuicio», de Allport, fui persuadido de que, acerca del Presidente, los tengo.

Pero, bueno, ¡sigue siendo tan motivador lo que habla por ahí! Me venció la tentación y, aunque turbado por saberme alguien que prejuzga, la compasión me dio apenas para esperar unos días y no pegar encima de sus últimos dichos.

No, lector, no voy a referirme a su intento de alegrarnos las fiestas diciéndonos que el año próximo se estará bastante bien y dentro de dos años, mejor aún.

Durante el almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing, repitió dos convicciones suyas que me provocan unas reacciones herpéticas horribles: la culpa de lo que nos ha ocurrido es externa; y el gobierno insistirá en la tarea de bajar el gasto público, impulsar las reformas estructurales e insertar a Uruguay en el mundo desarrollado.

Lo primero pertenece al universo de la mitomanía. Es un esfuerzo patológico por convencerse a sí mismo de que el gobierno no ha tenido que ver en la destrucción nacional, pues los únicos causantes fueron la aftosa, las inestabilidades de Brasil y la crisis argentina que desplomó al sistema financiero uruguayo. El Presidente, tomando ciertos hechos reales, imagina algo, luego se quita de la escena y finalmente se cree lo imaginado.

Lo segundo es más complejo. Se parece al delirio. Una fuerte perturbación puede haber incidido en la creencia de que, alguna vez, su gobierno hizo algo serio para reducir el gasto público, reformar el Estado o devolver a nuestro país a su pretérita condición de «Suiza de América».

De la mitomanía, paso. Se tolera. En cuanto al delirio, lector, si lo hubiere, me inquieta.

¿Usted nos ve a ambos, abrazados, estremecidos y solidarios, soportando otro par de años delirantes? Mire que esta perturbación puede afectar tanto a la razón como a la fantasía de quien la padece.

Habría espacio también para delirios fantásticos.

¡Socorro! *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje