Los médicos
El hombre –como las épocas que se miran a sí mismas, según Kundera– siempre quiere verse distinto de lo que es. Intuyo que los médicos no son la excepción, tanto por su condición humana como por esa cáscara corporativa en la que suelen refugiarse.
Este prólogo, lector, tiene poco de gratuito.
El mutualismo, tal como fue imaginado antaño, está quebrado. Va hacia una concentración en pocas empresas que, de todos modos, no garantizarán aquel viejo y respetado concepto de solidaridad. Este proceso discurre paralelo a una progresiva destrucción de los servicios públicos de salud, con lo que hay un único resultado posible: los más necesitados –o los más, dolorosa y simplemente– se quedarán sin una cobertura digna.
¿Y los médicos?
El sindicato que los agrupa, como otras veces en circunstancias parecidas aunque no tan graves, ha propuesto la creación de un sistema nacional de salud cuya filosofía es, precisamente, la solidaridad. Una buena idea. Y una idea justa.
Sin embargo, me incomodan un par de dudas.
El sistema propuesto no es posible sin la contribución del Estado. Y el Estado, a estas cuentas, es lo que piensa el gobierno. Aguardar algo de este gobierno, que se ha ensañado con la salud pública, parece una ingenuidad. Queda, entonces, el camino de recurrir al sistema político, cosa que, tengo la impresión, el sindicato de los médicos ha hecho sin demasiado entusiasmo. Y ahí me atraganta la primera duda: ¿sólo enuncian y después se quedan quietos y esperan que muevan los otros?
Otra duda: al hacer su diagnóstico sobre la atención de la salud, ¿los médicos se han olvidado de sí mismos, se ven distinto de lo que son? ¿Acaso no hay responsabilidades suyas –corporativas o empresariales– en esta crisis? No he advertido, hasta ahora, tan necesaria sinceridad.
La admisión de una culpa o un error no es cobardía; puede ser un acto de inteligencia, de honestidad intelectual o de madurez.
Lector, todo esto ha ido con la intención de enriquecer un debate imprescindible. Digo, por si no se entendió. Además, ¿sabe qué? El lunes voy al médico… *
Compartí tu opinión con toda la comunidad