Oficios por sus almas de difuntos
¿Cuál será el significado de los dichos del director de Ceres Ernesto Talvi, cuando dijo que Uruguay deberá hacer sacrificios para honrar sus compromisos, en buen romance, para honrar su deuda externa?
El diccionario me ayudó. ¿Respetar al FMI, B. Mundial o BID? Sin duda. Por poderosos y peligrosos. Nos pueden dejar con una mano atrás y otra adelante.
¿Enaltecerlos, premiar sus méritos, apreciarlos por su fama bien adquirida? No. Esos méritos brillan por su ausencia en sus currículos.
¿Y qué tipo de catástrofes (sacrificios) nos anuncia el economista Talvi? Si queremos que las cuentas cierren en 2003, cumpliendo con la deuda, «respetándola, premiándola por sus méritos o apreciando su fama bien adquirida, honrándola», en definitiva, ¡deberán reducirse un 14% los salarios reales del sector público, y un 22% las pasividades!
Como al pasar, recordemos que según el informe trimestral de coyuntura del Banco Central, los beneficios de la previsión social ya han caído en el primer semestre del año el 3.3%, el consumo de bienes y servicios un 12.8% y el salario de los funcionarios públicos un 8.1%.
¿A cuánto ascenderá entonces en el bienio 2002-2003, la caída del salario de los funcionarios y de las pasividades? 23% los primeros y 29% las segundas, según Talvi.
Admitamos que no es sorpresa. El mismo informe de coyuntura del Banco Central nos dice que «el gobierno se ha comprometido a mantener un fuerte control sobre las remuneraciones del sector público, no previéndose aumentos salariales adicionales por el resto de 2002, y a limitar el ajuste de las pasividades a comienzos de 2003 a los niveles requeridos por ley»
¿Y todo por qué? Porque está previsto, como resultado primario de las cuentas del gobierno para el año 2002, un superávit del PBI del 1.6%, y del 4.3% para 2003. ¿ Y quién pagará los platos rotos? Los funcionarios públicos, jubilados y pensionistas. ¡Faltaba más!
Perdonen. Un datito más. El último por hoy. La inflación del año 2002 cerrará en un porcentaje cercano al 26%. Punto más, punto menos.
A la vez el incremento del índice medio de salarios será menos del 1% aproximadamente.
Lo que quiere decir que las jubilaciones deberían aumentar menos del 1% a partir del 1º de enero de 2003, y la inflación será del 26% más o menos. Saque cuentas, querido lector.
¡Paren la mano, muchachos! ¿Qué quieren? ¿Estallidos sociales?
No sólo las dictaduras matan, «de pobreza también se muere», ha dicho tiempo atrás un líder político.
¿Es que no importan las tremendas noticias provenientes de Argentina, enriquecidas por espantosas imágenes de niños muertos por hambre ?
Al final uno termina calentándose. Término poco académico pero muy gráfico, ¿no? Porque la gente se morirá de hambre o terminará comiendo pasto. Y no es imaginación mía. Sólo debo acudir a la realidad.
Es que, caros uruguayos, si no hay indignación resulta difícil encarar el futuro, pensar en la utopía solidaria, ¡tan esquiva ella! Pero ¡caramba, cómo ayuda a vivir, a soportar la cotidiana, a caminar!
Lágrimas de cocodrilo mediante, nos llamarán a la reflexión, una vez más. Pero ya no alcanza.
Hay que ir a los cambios. Miles de compatriotas están en el límite de la resistencia. ¿O seguirán comiendo pasto?
Habrá que preguntarle a esa pléyade de tecnócratas, que se escudan en el cumplimiento de órdenes, ¿obediencia debida en la economía?, o en una supuesta objetividad o neutralidad, ¿adónde quieren llevar al país y a su gente con sus tremendas propuestas, disimuladas con el ropaje de la técnica?
¿Cuál será el límite de sus aberraciones economicistas? El hambre es mortal, decía Camilo Torres. No es ni liberal ni conservador, es simplemente hambre, agregaba aquel formidable líder político colombiano que se llamó Jorge Gaitán, asesinado por la derecha terrorista, a la que le da lo mismo invertir en armamentos o alimentos, con tal que las cuentas cierren.
¿O nos querrán conducir a la aplicación de la genial e impar idea de aquel general dictador de Indonesia, al que se le ocurrió exhortar al ayuno durante dos días por semana, para poder superar la crisis económica?
Quizás es la idea que les está faltando a quienes nos conducen económicamente. Buena. ¿No?
Propongo otro significado de honrar surgido del diccionario: Celebrar oficios por sus almas de difuntos . ¿O es que el neoliberalismo y los órganos internacionales que lo aplican pretenden tener vida infinita? Lo podríamos discutir con sumo gusto.
Es todo un desafío. ¿Qué les parece? *
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