Cuba defiende mecanismos de concertación contra ALCA
El presidente del Comité Organizador del II Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA, Osvaldo Martínez, defendió la celebración de estos foros para concertar acciones que frenen el libre comercio impulsado por Estados Unidos.
Estos eventos trascienden porque el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), fijada para 2005, entró en una fase decisiva de su negociación, «por lo que decisiva tiene que ser además la concertación de acciones en su contra», expresó Martínez.
A juicio del también titular de la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento cubano, la actual reunión supera a la anterior por la cantidad de participantes, 904 delegados extranjeros de 44 países, y de medidas aplicadas en el continente en rechazo a la controvertida iniciativa norteamericana.
Sobre eso último recordó que en el presente año tuvieron lugar acontecimientos cruciales de resistencia al proyecto ideado por Washington, tales como el plebiscito en Brasil, donde 10 millones de personas dijeron no al ALCA, las jornadas de protesta en Ecuador y los Foros Sociales de Argentina y Uruguay.
Consultado sobre el papel de Brasil en todo el proceso, el diputado cubano destacó que el gigante sudamericano es una pieza clave en lo concerniente a la posibilidad de que el esquema de libre comercio ideado por Washington se haga operativo. En ese sentido elogió una reciente propuesta del Congreso brasileño de involucrar en los debates del ALCA a los legislativos latinoamericanos, los cuales, denunció, quedaron totalmente marginados de las discusiones. «Resulta incluso curioso cómo en Estados Unidos el obtener el fast track (vía rápida concedida al presidente para negociar acuerdos comerciales) mediante la aprobación del congreso, ha sido y continua siendo una de las más grandes preocupaciones y ocupaciones de la administración norteamericana», explicó.
Contrastó sin embargo que en Latinoamérica los parlamentos prácticamente ni se enteran de la existencia de todo esto, la negociación (sobre el ALCA) transcurre por un lado y la vida legislativa ni se entera.
El legislador aclaró que Cuba no pretende ningún tipo de ganancia con estas reuniones, «pues no estamos incluidos en las negociaciones del ALCA ni queremos estarlo».Sin embargo indicó que las dos convocatorias lanzadas por la isla son un ejercicio de solidaridad con el movimiento anti-ALCA, el cual, añadió, lo integran gentes de escasos recursos.
«Lo hacemos como un imperativo moral, ya que la lucha contra el ALCA es la lucha contra la opresión de América Latina y por la derrota del neoliberalismo y los intentos de subyugar a la región», remarcó Martínez, quien dirige el Centro cubano de Investigaciones de la Economía Mundial. Aquí convergen personas de muy diversas corrientes de pensamiento, pero todas bajo el común denominador de la resistencia al controvertido proyecto integrador norteamericano y el neoliberalismo, por eso el escenario es realmente propicio, insistió. *
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