En dos años, las Sociedades Anónimas han comprado el 72% de las tierras vendidas

Alerta sobre la extranjerización del territorio uruguayo

Las ejecuciones, según alertó el diputado encuentrista Heber Sellanes en entrevista con LA REPÚBLICA, están derivando en una situación «realmente crítica». Como se sabe, las Sociedades Anónimas se caracterizan justamente porque no se sabe a quiénes pertenecen. Antiguamente y a impulso del caudillo blanco Wilson Ferreira Aldunate, regía una reglamentación que impedía vender el suelo oriental a las sociedades anónimas. Pero en el año 1999 «se aprobó una ley que habilitó a estas sociedades a adquirir tierras». El Instituto Nacional de Colonización, INC –que tendría la prioridad para adquirir los campos que salen a la venta mayores a 1000 hectáreas–, «no tiene rubros para comprarlos». Así las cosas y de acuerdo con los datos con que cuenta el INC, 220 mil hectáreas han sido vendidas del año 2000 a la fecha. De esa extensión territorial, el 72% fue adquirido por sociedades anónimas «o sea unas 160 mil hectáreas», declaró el diputado. Su preocupación estriba en que «en la difícil coyuntura que actualmente se encuentra el país, puede venir una oleada de ejecuciones; el precio de la tierra ha caído abruptamente, pero seguramente, no serán uruguayos quienes puedan adquirirla».

Esto, concluye Sellanes, significa «una pérdida clara de soberanía (…) y por eso intentaremos impulsar desde el EP-FA, que se regrese al régimen anterior, el propulsado por Wilson, que impedía que se vendiera nuestra tierra sin saberse a quién».

Para conseguir que este proyecto –que según anunció Sellanes será presentado en los primeros días de diciembre–, sea aprobado, debe derogarse la ley aprobada en el 99 al respecto y dejar vigente la del año 67. El legislador espera que la propuesta cuente con el respaldo de sectores nacionalistas y también de algún grupo del Partido Colorado. Incluso algunos de los dirigentes del INC, son destacados dirigentes políticos, como es el caso de Carlos Daniel Camy, líder de la agrupación que conduce el senador Jorge Larrañaga.

Cabe señalar que un proyecto de ley similar fue promovido hace dos legislaturas, conjuntamente por los senadores Reinaldo Gargano y Carlos Julio Pereira. Entonces no prosperó.

La tierra no vale nada

El contador Hugo Pereira Millot, de la mesa directiva de la Federación Rural (FRU), señaló a LA REPUBLICA que la ley que autorizó la compra de tierras a sociedades anónimas (SA) abrió el camino para que inversores sin rostro pudieran adquirir diferentes extensiones de campo.

Cuando se le consulta a Pereira Millot sobre un estimado de las tierras que están a la venta y en peligro de cambiar de manos por ser ejecutadas judicialmente, señala que la cifra se acercaría al 40% del total, o sea 6,4 millones.

La situación precaria por la que atraviesan los productores los lleva a vender su tierra la cual ven cómo se desvaloriza a diario, debido a la especulación.

«Si uno mira el riesgo país de Uruguay, que se encuentra en el entorno de 2.000 puntos, vemos cómo esta región se ha convertido en una zona netamente especulativa, lo que se puede incrementar en los próximos meses por las recientes elecciones en Brasil y las próximas en Argentina. Esto lleva a que los inversores se alejen y lleguen los especuladores que buscan comprar barato, lo que influye en los precios en la tierra», señala el integrante de la FRU.

Además, si se procediera a la liquidación de los bancos suspendidos, podría llevarse adelante una avalancha de ejecuciones, lo cual haría caer aun más el valor de la tierra .Si un banco se liquida, las garantías se pueden ejecutar de manera inmediata.

Para tener una dimensión de la situación, señalemos que el Banco Comercial (una de las cinco instituciones en cuestión) tiene por sí solo un millón de hectáreas de tierras en garantía, por préstamos otorgados a los productores. *

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