U$S 6.000 millones es lo necesario; economistas opinan que se debe reestructurar el endeudamiento

Uruguay necesita el 50% de su PBI para enfrentar la deuda de 2003 a 2005

 

A esto se suma que entre 2003 y 2005 Uruguay necesitará el 50% de su PBI (U$S 6.000 millones) para pagar parte de su deuda externa. La deuda externa uruguaya es de U$S 15 mil millones.

Con distintas visiones, aunque coincidiendo en que 2003 será un año complicado en materia financiera para el Estado, los economistas Walter Cancela y Jorge Caumont, fueron consultados por LA REPUBLICA sobre cómo observaban no sólo el mencionado tema, sino también el peso de la deuda externa.

Según diversas estimaciones el déficit para el presente año se situaría en unos U$S 600 millones. Si se tiene en cuenta que de intereses de deuda pública se pagarán unos U$S 360 millones, el déficit del gobierno central, menos lo referido a deuda sería de unos U$S 240 millones.

Los intereses de deuda están cubiertos por préstamos internacionales y el resto del déficit por préstamos conseguidos el año anterior.

Para el año 2003, los intereses de deuda (U$S 551 millones) estarían cubiertos con préstamos de organismos multinacionales.

La pregunta que surge entonces es cómo se llegará a cubrir el déficit del gobierno que sea generado por pagos de sueldos, jubilaciones, inversiones, etc.

Jorge Caumont señaló que aún no se sabe el déficit estimado por el gobierno para el año próximo y la pregunta de cómo se cubrirá el mismo (sacando lo referente a intereses de la deuda) constituye una gran interrogante.

Considera que sin ajustes de salarios públicos ni jubilaciones y contando con una recaudación estable, los números no podrían ser tan negativos.

Por su parte Walter Cancela coincide en que la situación de la cobertura del déficit pasará seguramente por un bajo aumento de los salarios públicos y el ajuste de las jubilaciones será mínimo, ya que se rigen por el Indice Medio de Salarios (IMS), que se incrementará en el entorno del 0,5% este año. O sea, esa cifra será la del aumento de las jubilaciones.

Para el asesor del Encuentro Progresista «si como espera el gobierno hay una recuperación de la economía, la recaudación no caería tanto», por lo cual los números cerrarían bastante bien. No obstante aclaró que para aumentar la recaudación se debe tener un programa de reactivación económica.

Otra vía que se maneja para cobertura del déficit, es la emisión de moneda por parte del Banco Central para asistir el gobierno, aunque esto está limitado y provoca un aumento inflacionario.

Segunda prioridad

Mientras que la prioridad para el equipo económico son hoy los bancos suspendidos, en círculos económicos se indica que el año 2003 será el de la «reprogramación» de la deuda externa.

Si se cumplen los acuerdos con el FMI, que implican serias reestructuras en el BHU, en las cajas policial y militar, y la liberalización de diferentes mercados (comunicaciones, combustibles, etc), se podrá recibir la asistencia económica comprometida para el año 2003.

El servicio de la deuda (amortizaciones más intereses) para el año próximo alcanza a U$S 2.344 (U$S 1.792 millones pago de capital y U$S 551 millones de intereses).

En el 2004 se deberán pagar U$S 1.514 millones (U$S 1.010 millones capital y U$S 504 millones intereses). Para ese año (último del gobierno) aún no existen acuerdos con el FMI, el cual inevitablemente deberá prestar esa suma para evitar que el país caiga en «default».

Esto está atado al gobierno que asumirá el que deberá pagar U$S 2.077 millones en el 2005.

O sea que Uruguay debe conseguir U$S 6 mil millones (50% del PBI) para pagar tres años de deuda externa (2003, 2004 y 2005). Esta cifra es un poco superior al presupuesto de un año del gobierno central (U$S 4.700 millones por año).

Reestructura

En las últimas semanas a nivel político se está hablando de comenzar a estudiar la reprogramación de la deuda externa. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del gobierno norteamericano.

Frente a esta realidad el economista Walter Cancela señaló que el planteo de una reprogramación de la deuda debe de ser una cuestión de Estado. «Es conveniente que sea un tema de Estado (por encima de partidos políticos) para darle una mayor fuerza a los negociadores. Si no sucede así, veamos lo que pasó en Argentina que sin acuerdo político no logra un entendimiento con el FMI. Diferente es la situación de Brasil, donde se negoció con el apoyo político de todos los partidos».

Para Cancela la renegociación tenía que haber sido ya encarada, comenzando los contactos a nivel institucional.

Cuando se le consultó sobre si se podría llegar al «default» (cesación de pagos) señaló: «Yo nunca diría que se puede llegar a esa situación si no se hacen las cosas bien».

Por su parte Jorge Caumont manifestó que no cree que se llegue al «default» ya que antes de ingresar a esa etapa el gobierno tienen como alternativa una refinanciación o recomposición de la deuda.

Para este economista una reprogramación se debe realizar con una adecuación en los vencimientos. Si Uruguay fuera al «default», como Argentina, el país queda sin ningún tipo de financiamiento y tendría que vivir únicamente de sus recursos internos.

Sin plan

Por otra parte el contador Conrado Hughes (ex director de la OPP) dijo ayer a referirse al tema de la reestructuración de deuda que «nadie serio habla de refinanciar con sus acreedores si no tiene un plan serio de cómo va a reducir sus gastos o cómo va a hacer para generar los superávits para pagar lo que está proponiendo pagar. En el programa Primera Voz de 1410 AM LIBRE que conduce Sonia Breccia, Hughes dijo que «la experiencia dice que el que está en mala situación primero tiene que anunciar su plan de mejora de gestión, de ingresos y de gastos, y después, revisando los números con este plan voy a tener que reestructurar mi pasivo. Acá hacemos exactamente al revés, salen todos los partidos políticos a hacer ‘pomada’ el ya muy menguado prestigio del país». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje