Se termina el peor año para las familias trabajadoras
El año 2002 ha significado, la profundización de la crisis iniciada en 1999. Dicha profundización puede verse desde por lo menos cinco perspectivas:
1) La Producción y el Ingreso
La caída de la producción y por ende del ingreso nacional de todos los sectores económicos, alcanzaba a 14% en términos reales en el segundo trimestre de este año en relación al cuarto trimestre de 1998. Si consideramos el descenso de este año y el previsto para el 2003, la reducción acumulada sería superior al 21% en términos reales, lo que nos dejaría un país más de 20% más pobre.
2) El Empleo
El desempleo se ha disparado llegando al 19% lo que significa al menos 275 mil desocupados
Pero algunos temas se han agravado en forma simultánea al aumento del desempleo.
a) La tasa de desempleo que afecta a los jefes de hogar se situó en 8,6% en Montevideo y 10% en el Interior Urbano, para el último trimestre, alcanzando por primera vez en la historia cifras tan elevadas. Y esto es de gran impacto sobre los hogares, porque se trata de las personas que aportan los mayores ingresos de las familias y quienes tradicionalmente tienden a registrar tasas de desempleo inferiores, porque se hallan «obligados» a encontrar estrategias de supervivencia.
b) El desempleo de las mujeres jóvenes alcanza casi el 50%, es decir una de cada dos está desocupada.
c) Al aumento de los niveles de desempleo, se suma su prolongada duración. La demora promedio en encontrar empleo se ubica en ocho meses en Montevideo y en siete meses en el Interior Urbano, lo que implica una acentuación del proceso de destrucción de «capital humano» que ha profundizado la crisis.
d) Al mismo tiempo crece enormemente el porcentaje de personas que no exigen ninguna condición para aceptar un empleo (a setiembre alcanzo el 54% en Montevideo y el 58% en el Interior).
e) El empleo precario abarca al 50% de los trabajadores del sector privado.
f) El subempleo igualmente aumenta, a diciembre del 2001 alcanzaba a 165.000 personas. En síntesis más de 800 mil trabajadores no han logrado resolver los problemas que se le presentan en su inserción laboral (64% de la población económicamente activa).
3) Los Ingresos de los Trabajadores
Sin casi ajuste de salarios en el año, más el ajuste fiscal de mayo que bajó el salario líquido que reciben los trabajadores casi totalmente, con una devaluación del orden del 70% e inflación del orden del 35%, todo ello significará una transferencia brutal de riqueza de los trabajadores al gran capital concentrado (grandes exportadores y tenedores de títulos y depósitos en dólares) que sustentará la mejora de la competitividad de las empresas a costa de los salarios de los trabajadores y trabajadoras. La caída del salario real superará el 20% en el año. Si consideramos la pérdida de empleos y la baja de salarios, la masa de salarios (los ingresos que reciben los trabajadores) caerán en casi 30%, lo que significa la mayor reducción de ingresos de la sociedad y por ende los grandes perjudicados de esta profunda crisis que vivimos.
Es decir la caída del ingreso de las familias trabajadoras es el de mayor impacto de toda la sociedad. Esta alternativa de salir de la crisis no es nueva, ya en los años setenta ante el estancamiento de la producción y los desequilibrios generados por la disputa de los excedentes internos la opción fue la reducción del salario real como forma de recuperar la tasa de ganancia de las empresas. Y sin embargo como muestra la gráfica 2, los mejores momentos de la producción del país fueron cuando el salario creció. Desde que la opción fue ajustar por salario (de la década del 60 en adelante) todo fue peor.
Fuente: Bertino-Tajam 1999; Bertola et.al. 1999; BCU e INE.
4) La Deuda Externa
Otro de los grandes problemas que se agravaron en este año es el aumento de la deuda externa. Ya había aumentado entre mediados de los 90 y el año 2001 consecuencia del explosivo aumento del déficit fiscal en 1999 pasando de 0,9% del producto a 4% superando los 800 millones de dólares, que debieron financiarse a través de emisión de títulos de deuda pública. (la clave allí fueron los 500 millones de dólares de más que se gastaron en el ciclo electoral del año 1999). A ello en el año 2002 se sumó el endeudamiento con los organismos internacionales de crédito, a los que se solicita financiamiento para asistir a la banca, que sufre de una severa fuga de capitales.
En el año 2003, se deberán pagar más de 2.000 millones de dólares entre amortizaciones e intereses de deuda, lo que la transforma en un obstáculo para una reactivación económica, para delinear cualquier política de apoyo a la producción, el empleo y las políticas sociales.
Vamos en camino de una deuda pública que equivale a casi un año de nuestra producción.
5) Una síntesis del año 2002, su devaluación y la rendición de cuentas:
– Los sectores Beneficiados y Perjudicados.
Los beneficiados
a) el gran favorecido es el sector exportador, pues la devaluación eleva el precio de los bienes exportables en un marco de salarios en caída y tarifas en dólares abaratadas. Seguramente serán beneficiarios un puñado de grandes exportadores que aprovecharán la relación dólar-costos y tendrán capacidad de crédito para reiniciar la producción
b) otro grupo de favorecidos son los ahorristas en dólares y todos aquellos que tienen ingresos en dólares.
c) los acreedores del país, ya que el elevado nivel de endeudamiento les da a los acreedores del país y sus representados mayor poder para condicionar la política económica, de forma de favorecer la recuperación de sus fondos, el desmantelamiento de las empresas públicas habilitando el monopolio u oligopolio de empresas transnacionales y las políticas de apertura indiscriminada. Un nuevo intento de comprar el país barato.
En síntesis, la medida fortalece la alianza entre los grandes exportadores nacionales, los ahorristas y especuladores en dólares, los acreedores del exterior y las transnacionales.
Los Perjudicados
a) Como dijimos más arriba los grandes perjudicados son los asalariados y jubilados que tienen ingresos fijos en pesos, que en general están congelados, que sufren el arrastre inflacionario de esta devaluación que se suma al aumento del impuesto a los sueldos recientemente decretado. Esta situación será aún más grave dependiendo cuán endeudados en dólares están.
b) las empresas que producen para el mercado interno ya que tienen ingresos en pesos y sufrirán además el deterioro del mercado interno que generará la reducción de salarios y jubilaciones. Esta situación será más grave dependiendo del porcentaje de insumos importados que utilicen y todavía más grave si están endeudadas en dólares.
Síntesis: Un año récord en materia de desempleo, récord en materia de caída del salario real, que profundiza la concentración del capital en todas las ramas de producción. Como ya lo hemos dicho no hay más espacio para salidas tibias o parches.
Es necesario un giro total a la política económica, propuestas no faltan, se trata una vez más de movilizarse por ellas para torcer la política del gobierno. *
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