Buscan una solución regional para combatir al fusarium
En la tarde de ayer hubo una reunión principalmente de cultivadores de cebada donde se trató el tema que preocupa y mucho a los productores.
El problema del fusarium nuevamente azota a los agricultores, «era razonable esperar que así fuera después de una infección de las proporciones de la del año pasado» manifestó a LA REPUBLICA el Ing. Marcos Guigou vocal de la Asociación Agropecuaria de Dolores.
El problema se acentuó más en Paysandú y Young y atacó más al trigo que a la cebada.
El fusarium es una enfermedad difícil de evaluar en sus primeras etapas, y una vez desarrollada, muy complicada para poder eliminarla ya que no existen productos que garanticen un 100% de efectividad.
La característica de este año es que los granos de ciclo largo de trigo están mejor que los de ciclo corto y la variedad que se sembró en junio, por ejemplo, fue más afectada que las sembradas más tardíamente.
El país conoció durante el 77 y 78 dos años de gran epidemia de fusarium y luego desapareció solo para aparecer en la década del 90 por un corto plazo. La solución no pasa por cambiar los granos, ya que el fusarium puede desaparecer tal como apareció pero de todas maneras, los productores se han venido reuniendo a fin de analizar la posibilidad de llevar adelante una coordinación nacional y regional para enfrentar este azote.
Por lo demás, en materia de seguros, este año las reglas de juego parecen estar más claras que el año pasado cuando el BSE no asumió cubrir los daños provocados por el hongo. Para este año tampoco está previsto que lo haga, y se hizo firmar a los productores una hoja anexa en la que se especificaba que el seguro contratado no cubría daños provocados por fusarium.
No es el caso del daño por agua, ya que según se informó a LA REPUBLICA «ya estamos por encima de los niveles que establece la póliza». *
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