"La estructura impositiva que tiene el país es regresiva"
La suma de los tres impuestos, IVA, IRP (impuesto a las retribuciones personales) e Imesi resulta regresiva sostuvo en un trabajo el economista Gabriel Lagomarsino, integrante del equipo de representación de los trabajadores en el BPS.
El economista afirmó que «la mayor participación dentro de la estructura impositiva la tienen los impuestos sobre el consumo de bienes y servicios, representando un 63,4% del total. Dentro de este grupo el IVA y el Imesi representan el 95% siendo el otro 5% compuesto por el Imeba, impuestos selectivos sobre servicios y otros sobre ventas».
En cuanto al IRP, representa el 42% de los impuestos que recaen sobre la renta y las utilidades, el resto del grupo está conformado por impuestos sobre las utilidades de las empresas, principalmente el IRIC. «Las únicas rentas personales gravadas son las provenientes de salarios y pasividades».
Por otra parte, el 87% de los impuestos sobre la propiedad recae sobre las empresas, el impuesto sobre la propiedad de las personas físicas sólo representa el 2,9% del grupo. La primera gran conclusión de Lagomarsino es que destaca «el menor peso relativo de los impuestos sobre las ganancias y utilidades y el mayor peso relativo de los tributos a la propiedad y a los bienes y servicios». Destaca asimismo que este porcentaje diferencia claramente a nuestro país del resto de la región.
El impacto
Analizando el IVA, Imesi e IRP que sumados representan el 70% de los ingresos tributarios sobre la población se concluye «claramente que el IVA presenta un comportamiento que permite tipificarlo como regresivo».
El estudio muestra que en los hogares con menores ingresos, que componen el decil 1, el IVA significa el 9,1% del total de sus ingresos, el Imesi, el 1,6% y el IRP el 0,6%, en total un 11,3%.
Curiosamente a medida que se avanza a deciles superiores (hogares con mayores ingresos) el peso total de estos impuestos va disminuyendo: el decil 2 soporta un 10,7%, el 3, un 10,6%, el 4 un 10,4%, el 6, un 9,7% y así sucesivamente hasta llegar al decil 10 el de mayores ingresos que paga en impuesto un 8,3% del total de sus ingresos.
Pero para el IVA en particular, el valor del coeficiente para el decil 1, es un 50% mayor en comparación con el decil 10 (9,1% para el primero y 5,7% para el segundo).
El IVA es un impuesto regresivo «ya que exclusivamente grava las rentas que se utilizan en el consumo, dado que los hogares de menores ingresos gastan en consumo todos sus ingresos y los hogares de mayores ingresos tienen capacidad de ahorro, los primeros tienen toda su renta gravada mientras que los segundos sólo una parte de ella».
En cuanto al IRP, Lagomarsino concluye que hasta el decil 7 «su movimiento es progresivo y a partir de él, regresivo». La explicación es que el porcentaje de rentas salariales y de jubilaciones pesan más dentro del conjunto de los ingresos familiares en los deciles medios bajo y medios que en el decil más bajo y que en los deciles altos. Los ingresos de la propiedad (beneficios empresariales, alquileres, otras rentas del capital) constituyen una fracción mayor en los deciles altos que en el resto de los deciles, y dado que dichas rentas no están gravadas por el IRP, éste se vuelve regresivo a partir del decil 7. El estudio concluye que «la suma de los tres impuestos considerados resulta regresiva» por lo que se puede tipificar a la estructura impositiva uruguaya como «regresiva». *
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