Soros quiere el Comercial por los negocios del banco en Brasil
El próximo domingo Inácio «Lula» Da Silva espera ser elegido como el nuevo presidente de una de las principales potencias del mundo y Soros perderá en el Banco Central a Arminio Fraga.
Este último, asumió el cargo sobre fines de los 90, tras el cese que Henrique Cardoso, presidente de Brasil, determinara para Francisco Lopes.
Hasta un mes antes de asumir su cargo, Fraga era asesor de Soros en el Fondo de Inversión Quantum.
Douglas Albretch llegó el miércoles 23 a Uruguay y a poco de su arribo a Carrasco se reunió con el presidente del Banco Central, Julio de Brun.
Albretch es el enviado de Soros y trajo la oferta del financista. Lo que quedó claro es que Soros no tiene interés en los bancos Montevideo y Caja Obrera. Solamente le interesa el Banco Comercial. Y en especial sus negocios en Brasil.
En la frontera
El Banco Comercial Uruguay SA es en realidad un banco brasilero, pero su propietario es el Comercial de Uruguay.
Si bien en nuestro país el BCU decidió intervenir la institución que capitaneaban los Röhm, el Banco Central de Brasil (dirigido por el asesor de Soros) optó porque el Comercial siguiera funcionado sin ser intervenido a pesar de los problemas que tenían sus dueños.
Banco Comercial en Brasil utiliza el mismo logo que su similar uruguayo, y se presenta ante la sociedad norteña como «Banco Comercial Uruguai».
La casa matriz está en Porto Alegre y fue constituido en setiembre de 1996. El inicio de actividades fue el 16 de mayo de 1997, siendo su único accionista el Banco Comercial SA de Uruguay.
El capital con que se inició la institución fue de 15 millones de dólares y opera en los sectores comercial, cambiario, financiamiento y leasing.
El Comercial en Brasil opera en el sur de ese país, o sea la parte más rica del vecino norteño. Actualmente posee cinco casas. La central ubicada en Porto Alegre (cuya sede está en la calle Uruguai) y las demás ubicadas en Joinville, Curitiba, Caxias do Sul y Londrina. Tiene pensado extenderse a otras zonas como Blumenau y posee convenios de tarjetas de crédito con una cadena de supermercados (Angelino), con una empresa de emergencia médica y con una red de farmacias. Su plantilla la componen poco menos de 100 empleados.
Su balance del año 2001 mostraba que la institución tenía depósitos por 72 millones de reales, unos 18 millones de dólares. No obstante, en círculos financieros se habla de una fuerte operativa «off shore» del banco.
Tanto es así, que cuando los depositantes del Comercial Uruguay comenzaron su campaña para recoger firmas en pos de la reprogramación, tuvieron que hacer una gira por cerca de 10 localidades brasileñas, la que incluía a aquellas donde el banco tenía sucursales.
La razón era que muchos ahorristas del vecino país habían sacado sus depósitos desde el Comercial Brasil al Comercial Uruguay. Soros, si finalmente se queda con el Comercial, tendría una red que le permitiría captar depósitos para sacar rumbo a Uruguay, en caso de que la situación brasileña se agrave.
El megaespeculador húngaro-estadounidense entiende que se precisa en Sudamérica una plaza económica que sea el refugio de los capitales que andan errantes y parece que confía en Uruguay. *
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