Una industria nacional que dará mucho trabajo, surtirá al mercado interno y exportará

Topsy reinicia producción de calzados con moderna tecnología

La entrevista con Nelson Cano, director de la empresa fue en los siguientes términos.

 ¿Cuáles son los planes de Topsy?

 Estamos en un proyecto muy ambicioso. Nuestra empresa está en condiciones de competir a nivel internacional, o sea que nuestra meta es exportar. Vamos a instalar una fábrica modelo digna de admirar por cualquier industrial internacional. Además, vamos a adquirir porque la tecnología de nuestras máquinas nos lo permite, la licencia de una reconocida marca internacional para fabricarla y la vamos a exportar y distribuir en forma exclusiva en Uruguay y Argentina.

Nuestro parque de maquinaria es de última generación, su procedencia es italiana y muy pocas fábricas las tienen en Sudamérica.

Producen un par de calzado deportivo cada treinta segundos. Estamos pensando en una producción mensual de 250.000 a 300.000 pares que exportaremos a Brasil, Perú, Bolivia, México, etcétera, mercados que hemos estudiado desde hace tiempo.

Las líneas a fabricar son muy vastas, van desde el calzado deportivo, zapatillas de abrigo, de fútbol, de niño, casual, skate, etcétera.

 ¿Cuánta mano de obra empleará?

 En operarios será aproximadamente unas 300 personas e indirectamente dará ocupación a otras 250 más. Pensamos que la fábrica va a ser la primera en Uruguay.

 Tal vez algunos lectores no recuerden la época anterior de Topsy.

 Topsy fue inaugurada en 1984. Los propietarios somos dos hermanos, Fernando y Nelson Cano. Es una industria uruguaya, con capital nacional. La empresa marcó una época muy importante en la industria y en el mercado del país, ya que fue una marca que llegó a calzar a 10,8 por ciento de los uruguayos.

Tuvimos grandes promociones de los productos Topsy a nivel nacional, uno de ellos fue la Vuelta Ciclista del Uruguay en el año 1985. Luego hubo otros de gran éxito, como la «botita nevada», «el 848″, etcétera.

 ¿Por qué invertir hoy en el país frente a la invasión de productos extranjeros?

 Los productos importados, en particular el calzado si se declara su precio real, se paga flete y no se subfactura, con el precio actual del dólar van a ser más caros en su precio final que los nacionales en un treinta por ciento.

Las fábricas como la nuestra están en condiciones de reabrir las puertas y dar trabajo a muchos uruguayos.

Pero otra cosa importante que hemos vivido y que nos tiene que servir de enseñanza a todos, es que tenemos que educar a nuestros hijos a que consuman productos uruguayos y que sepan que la grifa uruguaya es muy apreciada en el extranjero.

 Le hago la pregunta desde otro ángulo, ¿la industria uruguaya puede competir con Brasil y Argentina?

 Aquí en Uruguay, como dicen en otros países, tuvimos y tenemos presidentes muy inteligentes, también hay ciudadanos que sabemos pensar. Lamentablemente, dadas las circunstancias que todos sabemos, la mayoría de los industriales tuvimos que cerrar las fábricas y en mala hora, nos vimos obligados a importar el calzado. En mi caso particular, he viajado por le mundo y he conocido a directores de fábricas de Brasil, China y otros países, y realmente, he tratado con gente de todo tipo, como en todos los lugares del planeta, unos más preparados que otros pero, en definitiva, nadie nos lleva ventaja en nada. Sin ir más lejos, Brasil es un país que apuesta a la industria y el gobierno le proporciona a usted, si tiene un proyecto viable, la posibilidad para instalar una fábrica modelo facilitándole préstamos accesibles a pagar en veinte años y con intereses muy bajos. O sea que el gobierno es el que fomenta la ocupación, le dan el área, unas 10 hectáreas, allí hacen la planta industrial y desarrollan todo el parque, edificando para sus operarios cancha de fútbol, basquetbol, etcétera. Cada fábrica de éstas emplea entre cuatro mil y cinco mil operarios, y busca exportar a todos los mercados del mundo.

Pero Uruguay es un país chico frente a Brasil. Ese es el fantasma que traemos de nuestra educación, yo no soy chico, he crecido y mi mente también. Mire Europa, Suiza, Israel y otros que tienen territorios chicos como Taiwan, Japón, y qué potencias que son. Los países no son grandes por su territorio, sino por su gente, su inteligencia y las oportunidades que les dan y cómo los educan.

Nosotros somos gente que creemos en lo que hacemos, nos tenemos mucha confianza y fe y además sabemos del tema y de lo que estamos hablando. En lo nuestro no le damos la derecha a nadie. La experiencia que hemos adquirido a lo largo de estos años, primero como fabricantes y luego como importadores, nos ha llevado a conocer mucha gente. En cuanto a fabricantes de Brasil he conocido a muchos, la mayoría de los directores son gente que siempre tienen el respaldo de asesores. Son industrias que están en países con una gran potencial en su mercado y eso hace que se enriquezcan. Además cuentan con el apoyo incondicional del gobierno y sus subsidios.

 ¿El gobierno uruguayo da algún apoyo a la industria del calzado?

 Ese es un tema que hoy estamos hablando, vemos que para nuestro ramo falta de parte de las autoridades un poquito de confianza.

Es que el tema del calzado en su oportunidad no tuvo un antecedente bueno y hoy en día cuesta volver a tener confianza en nosotros. Esperamos que en los próximos días podamos informar buenas noticias al respecto y así realizar la apertura de la fábrica nuevamente.

Pero además, pienso que en un futuro inmediato tendremos un precio de referencia del calzado importado para que no exista ningún tipo de maniobras que perjudiquen a los industriales, las autoridades están trabajando muy fuerte al respecto. El director de Aduanas, doctor Víctor Lissidini, y el director de la Dirección General Impositiva, contador Eduardo Zaidensztat, nos han prometido tomar medidas al respecto.

 ¿Eso quiere decir que con el calzado deportivo que va a producir podrá competir con Brasil?

 La experiencia en estos años de cambio nos dio muchos golpes y de ellos hemos aprendido. Vemos a países como Brasil con una fuerza exportadora realmente impactante.

Los que están de espectadores se asombran de su pujanza y de su tecnología, su mano de obra barata, todo el mundo opina y nada de ello es real.

Lo de Brasil y toda su fuerza aparente está apoyada por terceros. Los chinos aprendieron de a poco de otros y los brasileños aprovechan en su silencio, de su mano de obra e insumo de bajo costo importando productos, y de esta manera, llegan a costos competitivos para exportar a otros países.

Si Brasil tiene métodos para llegar a costos competitivos para la exportación, nosotros también los tenemos. Nuestra fábrica va a exportar mucha cantidad de calzado a Brasil y nuestros costos finales en los comercios estarán a un precio por debajo de un calzado brasileño, alrededor del 25 por ciento menos. Así que estamos en condiciones de competir con Brasil y nuestro proyecto es llegar hasta México.

 Usted ha viajado en reitaredas ocasiones a China, ¿qué opina de esa nación?

 Desde 1994, cuando nos vimos obligados a cerrar nuestra fábrica en un momento de plena expansión y con máquinas de última generación, decidimos dedicarnos a importar nuestros productos desde China, con nuestras marcas Topsy y Vincere.

La primera vez que fui a China, fue realmente algo muy difícil, en aquella época la pobreza era tremenda. Estuve en una ciudad que hace cinco años era todo tierra y ranchos, hoy ese lugar, es la ciudad del próximo siglo, digna de admirar, no existen más las bicicletas,
todo es rascacielos y autopistas, con calles de quince metros de ancho, shopping, etcétera, el progreso es fantástico. Yo diría que China en diez años va a ser el próximo imperio del mundo. La gente es muy educada y hospitalaria, son dignos de admirar, trabajan día y noche y nunca se quejan.

 ¿Las marcas internacionales son fabricadas en origen o en China?

 Las marcas internacionales no son fabricadas en su origen, son todas producidas en China. Las grandes empresas viajan, contratan fábricas y allí se hace la producción que luego es distribuida en todo el mundo. En definitiva, en esos calzados se cobra la grifa, pero el costo en origen es bajo, como cualquier calzado chino.

Para finalizar, le agradezco a LA REPUBLICA por haber sido, hasta el día de hoy, el único medio de prensa que se ha interesado por nuestra industria tan castigada y olvidada en los últimos años. *

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