Uruguay no tiene la misma urgencia que hace dos años y puede negociar mejor

UTE espera alcanzar una renegociación ventajosa en el precio del gas

La unilateral modificación de los contratos por la venta de gas natural que ha llevado adelante el gobierno de Eduardo Duhalde y que han encarecido su precio al pasar el mismo de pesos argentinos a dólares, por obra y gracia de un decreto presidencial, puede ser revertida y tener un final feliz, según declarara Scaglia en el Senado.

El jerarca de UTE recordó que en momentos en que se realizó la firma del contrato la situación cambiaria era otra, tanto en Argentina como en Uruguay, pero, también han cambiado otros elementos que, a juicio de Scaglia, pueden jugar a favor de Uruguay.

Uno de ellos es que nuestro país ya no tiene la urgencia de hace dos años para construir una megacentral generadora de energía con gas natural, ya que debido a la crisis que vive el país , el consumo de energía eléctrica ha descendido a tal extremo que el crecimiento anual del 5% que se venía registrando en el país en los últimos años, ha desaparecido.

En ese sentido, si se mantiene el nivel de lluvias de los últimos dos años y se reconvierte la central de La Tablada a gas natural (tal como ya se ha resuelto, lo cual puede considerarse una victoria personal de Scaglia) las necesidades energéticas del país se pueden cubrir por un par de años más como mínimo. «Ahora ya no tenemos la urgencia de contar con una megacentral funcionando en 2005″. Además, el presidente de UTE advirtió que una cosa es negociar precios y condiciones cuando se tiene una gran necesidad energética y «cuando la cañería aún no existe» y otra cosa es cuando «hay 170 millones de dólares invertidos en una cañería bajo tierra y la inversión no es nuestra sino de privados». Finalmente recordó que el derecho a pasar el gas por la cañería es de UTE por lo que en definitiva no se está obligado a comprar el gas a la empresa con la que se firmó el contrato original si no se llegara a un acuerdo razonable sobre el precio del gas natural.

Scaglia concluyó que «si no somos ansiosos, no nos desesperamos y nos dejan trabajar tranquilos, podremos obtener condiciones ventajosas para Uruguay».

La megacentral

Durante mucho tiempo UTE se opuso a que esta megacentral térmica la construyeran privados ya que el ente entendía que disponía de recursos y crédito suficiente para encargarse ella misma del proyecto. Hubo mucha discusión hasta que el Poder Ejecutivo definió que no podía participar. De la licitación planteada no hubo resultados concretos debido a que, según Scaglia, las empresas que se habían presentado para una operación que implicaba una inversión de 800 millones de dólares, se retiraron debido a la crisis económica en que se sumió la región.

Según se explicó a UTE por parte de ejecutivos de las empresas interesadas «en la región no hay más proyectos financiables, no hay banco de inversión que preste para proyectos en Argentina, Brasil o Uruguay. En Uruguay en concreto hoy no hay ningún proyecto financiable con 2.000 puntos de riesgo país. No hay ningún banco de inversión que vaya a prestar plata con esas condiciones.

Con todo, Scaglia no descarta que de las negociaciones que ya se están llevando adelante con las empresas, pueda surgir algún tipo de humo blanco, una vez que él mismo descartó a UTE como consecuencia de la pérdida del investment grade por el país, de la baja en la recaudación y la disparada del dólar.

Para el presidente de UTE «es fundamental seguir pensando en una central térmica de respaldo» ya que la opción de jugarse a comprar energía y potencia cuando la necesitáramos, «no garantiza suficientemente lo que podríamos llamar una soberanía energética del país. Confiar en el funcionamiento del mercado regional como una de las salidas para la demanda o las necesidades energéticas de Uruguay no parece ser demasiado sabio», ya que nuestra interconexión más fuerte es con la Argentina que no ofrece garantías, al menos por ahora, ya que a través de un decreto presidencial cambia las reglas de juego».

Pero, si esos argumentos no fueran suficientes, Scaglia recordó que Uruguay tiene firmado un contrato que comienza a hacerse efectivo en setiembre de 2004 de abastecimiento de gas por un monto que supera los 300 millones de dólares en 15 años, por lo que a no ser que fuera rescindido total o parcialmente, o renegociado, en ese momento comienza a regir la obligación adquirida. *

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