Presidente del INC: "Sin reestructura me consigo un conchabo, porque cerramos"

Colonización sólo tiene fondos hasta octubre: el BROU le negó crédito

Tal afirmación la efectuó el presidente del INC, Numa Faliveni al comparecer ante la Comisión de Diputados que está estudiando la Rendición de Cuentas, donde se plantea la desaparición del referido ente estatal.

En su encuentro con los legisladores, el jerarca reveló que el año pasado la morosidad en el pago de las rentas que abonan los colonos por las tierras fue de un 80%. Este año bajó al 50%, pero del 50% que se recauda, un 30% va para cubrir juicios que han ganado funcionarios afectados por no estar donde deben en el organigrama del instituto.

Esto llevó a que «el gran drama», según Faliveni, del instituto es conseguir mensualmente fondos para poder pagar los sueldos. El INC paga de salarios por año, casi el doble de lo que percibe por rentas.

«Pudimos subsistir porque en algunas oportunidades el gobierno central nos ayudó y porque teníamos en nuestro haber una cantidad de más de U$S 1,3 millones o U$S 1,4 millones de un año atrás. Eramos acreedores por las tierras del Instituto que Salto Grande inundó. Esa cantidad se nos fue entregando en pequeñas partidas y fue lo que permitió que sobreviviéramos» relató el jerarca.

Por otra parte en el BROU estaban sobregirados, pagando 20 mil pesos por día de interés. Por esta razón el directorio se dirigió al presidente de la entidad financiera para solicitarle un crédito de U$S 1,5 millones y cancelar el sobregiro, lo cual significaría un ahorro mensual de U$S 40 mil.

Si bien el préstamo estaba aprobado, Faliveni relató cómo al anunciarse por parte del gobierno que el INC desaparecía, todo se frenó.

Ante la noticia «se nos comunicó oficialmente por parte del presidente del Directorio (del BROU) que dejaban en suspenso la aprobación del préstamo hasta tanto se supiera qué iba a pasar efectivamente».

Ante esta realidad, se estima que el INC (con un presupuesto mensual de U$S 400 mil) no tendrá dinero a partir de octubre para funcionar.

Juicios y gastos

Faliveni cree que la solución pasa por la reestructura. En su planteo personal a los diputados dijo que entre otras medidas hay que bajar el número de directores. Cada uno cuesta por año U$S 200 mil.

A esto se agregan juicios. Debido a la falta de un organigrama que contemplen aspectos técnicos, los funcionarios iniciaron juicios que han ido ganando. De lo recaudado por el INC, la mayoría se destina a cubrir estos juicios ya que Faliveni señala que cree en el derecho.

A este respecto señaló a los diputados: «Todos ustedes conocen la cantidad de organismos públicos que desoyen sentencias judiciales. Yo entendí que en un Estado de derecho – y me disculpan pero el Poder Judicial es el Primer Poder porque es la garantía de todos nostros- no se podía desoír una sentencia judicial, por lo que decidimos pagar».

Agregó que también se pagó un año de atraso en el Banco de Seguros y más de un año de atraso en los combustibles.

«El gerente encargado de cobros de Ancap llamaba al nuestro y le decía: Mire que la factura de ustedes ya aprendió a hablar y caminar, tiene más de un año», señaló el presidente del INC, provocando hilaridad entre los legisladores.

Colono y en USA

En el encuentro se reveló que hay 2.800 aspirantes a colonos. Pero el instituto enfrenta diversas irregularidades de colonos actuales como el subarrendamientos de las tierras (algo prohibido por ley). El presidente de Colonización relató cómo un colono (contra el que se tomaron medidas) pagaba por hectárea cinco dólares de arrendamiento al año y la subarrendaba a 20 dólares, con el agravante que desde hace dos años vive en Estados Unidos. El presidente del INC, quien se autodefinió frente a los legisladores como «un viejo capataz de estancia y colorado como sangre de toro» también mencionó el ahorro que se ha efectuado dentro de la institución. Los directores renunciaron a los viáticos y se remató el 50% de la flota automotriz.

En Colonización había un auto por cada cuatro funcionarios, camionetas cuatro por cuatro diesel para la sede central de Montevideo y para atender las chacras de las colonias autos cero kilómetro a nafta.

Al finalizar su exposición, Faliveni le dijo a los diputados que en sus manos estaba «la salvación o no» del INC. «Nosotros desde el directorio no podemos hacer más, tampoco puede hacer mucho el Poder Ejecutivo. Si hay reestructura puede salvarse y convertirse en algo moderno y viable. Al fin y al cabo, se repartieron 600 mil hectáreas. Pero si no hay reestructura, me voy conseguir un conchabo (N.d.R: trabajo) por aquí, porque cerramos». *

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