Gobierno argentino, esperanzado en visita del enviado norteamericano, Paul O’Neill
Amadeo destacó la decisión de O’Neill de visitar el país y recordó los «intercambios verbales» que tiempo atrás se produjeron con O’Neill, cuando éste sostuvo que los plomeros y carpinteros norteamericanos no tenían por qué financiar con sus impuestos la crisis argentina.
El economista Manuel Solanet señaló ayer a radio Mitre que «Estados Unidos tomó nota de que hay una crisis regional en su propio continente y manda a una de sus espadas a mirar la cosa». «Cuando se hace esto es porque hay intención de actuar, de no quedarse en la posición de que Estados Unidos no va a sacrificar a sus plomeros y carpinteros, sino tomar algún rol un poco más positivo para resolver o al menos evitar que la crisis se profundice», agregó.
A su vez, el ex viceministro de Economía, Jorge Todesca, coincidió en diálogo con radio del Plata que la gira de O’Neill –que también lo llevará a Brasil– muestra «una mayor preocupación del gobierno de Estados Unidos por la crisis regional, por el equilibrio económico en la región, especialmente en Argentina».
La visita a principios de agosto refleja un «avance en el proceso de negociación» con el gobierno de Eduardo Duhalde «para ir acercándose a un conjunto de condiciones para reestabilizar la economía argentina», explicó Todesca.
El vocero presidencial, Eduardo Amadeo, no descartó que el secretario del Tesoro se entreviste con dirigentes piqueteros, pobres y desocupados que cortan rutas en señal de protesta.
«En las conversaciones que se tuvieron con la embajada norteamericana se nos manifestó la intención del señor O’Neill de tomar contacto directamente con las organizaciones populares que trabajan en el tema de pobreza», explicó.
Según un comunicado del Tesoro de Estados Unidos el viernes, O’Neill pretende, además de sus actividades oficiales, recorrer «empresas, escuelas y centros de salud para interiorizarse de la situación social del país».
La programada gira de O’Neill sobreviene tras una visita esta semana de Otto Reich, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos.
Ventas cayeron 45%
Las ventas del comercio urbano de las principales ciudades argentinas registraron una caída promedio del 45% en el primer semestre de 2002 respecto de igual período del año pasado, reveló ayer una cámara empresaria.
Los datos surgieron de un relevamiento elaborado por la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), a partir de una consulta a 538 empresarios del sector.
Pese a ello, la CAME aceptó que hubo una mejora de las ventas en los centros comerciales de ciudades turísticas, favorecidas por la devaluación de enero pasado que llevó al peso argentino a perder el 70% de su valor. «Por ahora el incremento (en las ventas) se debe sólo al turismo interno», resaltó la institución.
Según los empresarios consultados, la devaluación del peso «hace esperar un fuerte incremento del turismo interno para las vacaciones de invierno (en pocos días más), al producirse un efecto de sustitución de destinos internacionales por destinos nacionales».
La CAME fundamentó esa expectativa en base a «los altos niveles de reservas hoteleras, que triplican a las realizadas el año pasado». *
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