Rendición de Cuentas propone refundar el Banco Hipotecario del Uruguay

El BHU será sólo una institución comercial

El Banco Hipotecario del Uruguay, de aprobarse los artículos 137 y 138 de la Rendición de Cuentas, dejará de regirse por las normas actuales e ingresará en la peligrosa senda de transformarse en una banco de propiedad estatal, pero conducido por la fría normativa privada que se rige exclusivamente por el lucro.

De todas maneras, no será el BHU que se conoció, porque de ahora en más, la nueva institución podrá celebrar operaciones de crédito en el país o en el exterior, es decir funcionar como cualquier banco privado de la plaza pero además podrá otorgar préstamos a particulares para la adquisición o construcción de vivienda propia «con garantía hipotecaria o sin ella».

Se prevé, en la normativa propuesta para su aprobación en el Parlamento, una forma de evitar los atrasos en los pagos dotándolo de un mecanismo que no dispone el resto de la banca, como lo es la retención de los sueldos o pasividades a fin de amortizar el importe del servicio o de los intereses de préstamos a los deudores de la institución, que ya no serán exclusivamente personas aspirantes a una vivienda o con una concedida, porque se abrirán diferentes ofertas de crédito.

La iliquidez actual de la institución y su nuevo perfil han llevado a los ideólogos de este cambio a buscar asegurarse que el «cliente» cumpla, y para ello, mientras el prestatario perciba un sueldo, jubilación o pensión, la oficina, institución o empresa encargada de abonar dicho sueldo, jubilación o pensión, estará autorizada a retener mensualmente de su importe la cuota correspondiente a la operación realizada y la entregará al BHU «dentro de los cincos días siguiente a la fecha del respectivo pago».

Como para que no queden dudas sobre el valor que se otorga a este nuevo modelo de banco, se precisa en la normativa que la retención dispuesta por el BHU tenga preferencia sobre cualquier operación que se realice en el futuro con el sueldo o la jubilación.

Venden las joyas de la abuela

Como en toda propuesta privatizadora se busca quitarle a la institución la fuente de sus ingresos genuinos.

Para ello se recurre al mecanismo de autorizar a vender la cartera hipotecaria con el argumento de que al BHU se le hace muy difícil, engorroso y costoso, cobrarle a los deudores.

Se habilita entonces la introducción de terceros que comprarían la cartera. Lo más novedoso de la propuesta es que «el Banco deberá obtener los fondos requeridos para su financiamiento mediante la venta de su cartera hipotecaria».

Este «nuevo» BHU podrá además comprar acciones o partes del capital de instituciones extranjeras de carácter financiero, es decir, exportará capitales en vez de invertirlos en vivienda o en préstamos productivos en el país.

Los funcionarios no escapan a la reforma, ya que a los 60 días de aprobarse la normativa propuesta por el FMI, si es que se aprueba, deberá procesarse una reducción de la plantilla como forma «de adecuarla a las funciones» nuevas que comenzará a desarrollar la institución. *

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