El Mercosur resurge y busca libre comercio con México
En materia de integración las cosas no le están saliendo bien a los EEUU y sus aliados. El Alca está estancado, el Mercosur, que parecía próximo a sucumbir gracias a los embates directos e indirectos que realizó el gobierno de Bush, dio señales de buscar resurgir con fuerza ayer en Buenos Aires y los anunciados y propagandeados acuerdos comerciales de libre comercio de los aliados incondicionales de EEUU con la metrópolis han quedado en eso, una operación propagandística con alguna mejora colateral en las relaciones comerciales.
Una vez más se puede decir «los muertos que vos matáis, gozan de buena salud», quizás no tan buena en esta ocasión, pero ciertamente no están muertos y tienen ganas de salir adelante.
Los miembros del Mercosur concluyeron en que deben unirse y consolidarse para obtener beneficios y, además, iniciaron un proceso que puede llegar a ser sumamente beneficioso al abrirse el mercado mexicano.
Los primeros pasos en esa dirección se dieron ayer a través de un compromiso que está contenido en el acta-acuerdo titulado «Conclusión de Negociaciones entre México y los Estados parte del Mercosur», difundido en Buenos Aires al término de la XXII Reunión del Consejo del Mercado Común del Mercosur.
Además de los mandatarios de los países miembro del Mercosur, Bolivia y Chile, en esta oportunidad participó de las deliberaciones el presidente mexicano, Vicente Fox.
En el acta que firmaron los mandatarios durante la cumbre, se resalta el compromiso de «crear un área de Libre Comercio, partiendo de los acuerdos bilaterales celebrados o a celebrarse».
Los países del Mercosur y México acordaron mantener «negociaciones periódicas para eliminar los gravámenes, restricciones y demás obstáculos que afecten el comercio recíproco».
Esos acuerdos comenzarán a desarrollarse a partir de los avances alcanzados ayer en el sector automotor y apuntan a «una efectiva integración sectorial, así como un sustancial desarrollo de los intercambios comerciales recíprocos de los productos de esta importante industria».
El documento del acuerdo entre Mercosur y México destaca también que «la integración económica regional es uno de los instrumentos que tienen los países latinoamericanos para apoyar su desarrollo económico y social, a fin de ofrecer una mejor calidad de vida a sus pueblos».
Se resaltó en el acta-acuerdo con México, «la necesidad de fortalecer el proceso de integración de América Latina» hacia la conformación de «un área de Libre Comercio».
La disposición mexicana a la unidad y a la conformación de bloques no puede extrañar, ya que nuestro país ha venido recorriendo esa senda en sus vínculos bilaterales. Sin ir más lejos en los proximos días parte una delegación de fabricantes de calzado a negociar un intercambio de mercadería con arancel 0. México hoy tiene un arancel máximo de 35% para ese tipo de productos y nuestros país 21%, lo resaltable es la voluntad de ambos de ir encontrando fórmulas y caminos para llegar al arancel 0.
Esta ratificación del Mercosur es, sin duda, un éxito para Brasil que, en definitiva, es hacia donde más apuntan los dardos del norte anglicano que ha luchado por mantener una política de cierta independencia y ha comprendido, finalmente, que debe liderar el bloque y no intentar someterlo, que los demás países son socios no súbditos. *
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