Consultor norteamericano negó que el FMI presione y condicione sus préstamos

Nye: "Si triunfa la izquierda, habrá consecuencias para la economía"

VIRGINIA MATOS

 

Ante la pregunta directa de si un gobierno de izquierda podría incidir negativamente en la economía nacional, Nye se limitó a decir: «Si la gente en Uruguay elige determinado gobierno, eso va a tener consecuencias buenas o malas». Sin embargo, en un tramo de su conferencia había advertido que la posibilidad de que el líder del Partido de los Trabajadores brasilero, Lula, llegue al gobierno de ese país, «está preocupando a los inversores, entonces la bolsa baja y a Brasil se le hace cada vez más difícil pagar su deuda».

Nye, quien asesoró a ministros de Economía y presidentes de bancos centrales, aseguró: «Si bien las señales que recibimos (del gobierno uruguayo) son favorables, el gobierno debe hacer que el presupuesto cierre lo antes posible para que vuelva la confianza y comience el crecimiento».

En la conferencia organizada por la Universidad de la Empresa, Nye añadió que los tres elementos que más miran los inversores a la hora de decidir dónde colocar sus inversiones son: «La política, la política y la política». Explicó que «no quieren condiciones cambiantes y legislaciones que van adelante y atrás. También quieren ver si los ciudadanos tienen confianza en su propio país». Enfatizó que el gobierno uruguayo «debe lograr apoyo político y aprobar leyes que mejoren el clima para la inversión».

El consultor negó que el FMI imponga sus condiciones en esas regulaciones, puesto que el Fondo «recomienda pero no puede imponerse sobre los gobiernos que son soberanos; cada país controla su propio destino».

El descontento social molesta

Nye recordó que Standard &Poor’s bajó dos veces la calificación uruguaya mientras que Moody’s lo hizo una. Los motivos fueron la lentitud del gobierno para abordar problemas, un sector financiero frágil muy dependiente de la Argentina, la merma de depósitos en divisas que hace que sea más difícil pagar la deuda y un descontento social que «está erosionando el apoyo para las medidas políticas que quiere instrumentar el gobierno».

Consideró que ese descontento se supera «con liderazgo político; explicándole a la gente que hay que hacer un sacrificio, si no la situación sería peor». Puso el ejemplo coreano, donde durante la crisis que comenzó en 1997 cambió el gobierno y el presidente Kim Doe Jung dispuso que se apretaran los cinturones y la gente comprendió que había que hacer un sacrificio y ayudar al gobierno. «La cohesión social fue tal que la gente donó sus ahorros al gobierno para salir de la crisis».

Para Nye, Corea representa el ejemplo «perfecto de lo que se debe hacer para salir de una crisis: el nuevo gobierno armó un paquete económico creíble, hizo reformas estructurales e instauró reglas económicas más atractivas para los inversores».

Consultado sobre lo expresado por el economista Luis Porto respecto a que la calificadora Standard &Poor’s provocó la corrida bancaria del mes de marzo, Nye señaló que «un académico uruguayo tiene derecho a expresar su opinión al igual que las calificadoras». Agregó que quizás Porto se base en una información incompleta.

Explicó que «las calificaciones son opiniones que se basan en evaluaciones subjetivas». Comentó que lo que evalúan es el grado de flexibilidad financiera que se manifiesta cuando «el gobierno está dispuesto a aumentar impuestos, si el Parlamento lo permite, si hay reservas de divisas u otros activos líquidos si el país tiene acceso a créditos del FMI o del BM» Agregó que ahora las calificadoras «se están fijando mucho más que antes en la confiabilidad de los sistemas bancarios y las deudas a corto plazo». Concluyó que a pesar de la crisis «todavía hay mucha confianza en Uruguay tanto internamente como externamente». *

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