Uruguay provoca "dolores de cabeza" al Banco Mundial
ANNA WILLARD, REUTERS
El economista jefe para América Latina del Banco Mundial, Guillermo Perry, dijo a Reuters en una entrevista que si bien al banco no le preocupa en particular la posibilidad de un contagio en los mercados financieros por la crisis en Argentina o del nerviosismo preelectoral en Brasil, una menor inversión podría causar problemas.
«Estamos un poco preocupados por lo que está sucediendo con los niveles de inversión extranjera directa», dijo. «Hasta el momento, las cifras sobre Brasil son buenas, pero existe cierta preocupación de que pueda desacelerarse un poco y que pueda haber un problema a mediano plazo», añadió.
La economía de Argentina cayó en una profunda crisis a fines del año pasado. Hasta ahora, el contagio hacia otros países ha sido limitado. Sin embargo, otros países latinoamericanos enfrentan problemas que están en estado de ebullición, lo que ha llevado a varios analistas a advertir a las instituciones financieras, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estén atentas para tratar de evitar una crisis regional.
Hay motivos para preocuparse en toda la región, desde Brasil, donde el mercado está nervioso respecto a la capacidad del país para pagar su deuda hasta Ecuador, cuyas conversaciones con el FMI para un nuevo acuerdo crediticio se estancaron.
A pesar de que Perry reconoce que varios países tienen una situación que les provoca dolores de cabeza, el funcionario rechaza las sugerencias de que pueda haber un colapso económico regional. «Es un momento de volatilidad y agitación. Pero con excepción de Argentina y Uruguay, y tal vez Venezuela, tenemos mucha confianza en el resto», aclaró.
Volatilidad en Brasil
Brasil, que anunció el jueves que recurriría por primera vez a un crédito de 15.000 millones de dólares del FMI, del que retirará 10.000 millones, para tratar de tranquilizar al mercado, vivirá un ambiente volátil en los próximos meses, dijo Perry.
El mercado ha reaccionado con inquietud ante el hecho de que el candidato izquierdista para las próximas elecciones presidenciales, Luiz Inácio «Lula» da Silva, lidere en las encuestas de intención de voto. En campañas anteriores, Lula flirteó con la idea de reestructurar la deuda si salía elegido presidente.
Sin embargo, los fundamentos de la economía del país son fuertes y el Banco Mundial no espera ningún cambio significativo en la política económica del país, sin importar quién gane la elección, indicó el funcionario. «No importa el candidato que gane, básicamente continuará el tipo de política económica, con algunas variaciones de estilo o énfasis, pero la dirección básica se mantendrá», aseguró. «En la transición, Brasil tiene suficientes defensas, tiene reservas muy altas», agregó.
Perry también dijo que no le preocupa Ecuador y que si el país enfrentara circunstancias más difíciles, el gobierno y el FMI podrían conformar rápidamente un pacto crediticio.
Ecuador está tratando de obtener un nuevo crédito del FMI, de 240 millones de dólares, que le ayude a cumplir con los próximos pagos de su deuda. Las disensiones entre las dos partes estriban en qué cantidad de los ingresos de un fondo petrolero de estabilización se usarán para pagar la deuda del país.
El fondo estará constituido por los recursos que el país obtenga con la venta de crudo, transportado por un oleducto privado cuya construcción estará completa en el 2003.
«No estoy muy preocupado por Ecuador. La fuerte inversión que está entrando al país por el oleoducto petrolero y los relativamente altos precios del petróleo son más que suficientes para mantener en marcha al país y para pagar su deuda», dijo Perry.
«Veo una pequeña probabilidad de que tengan un problema y, si lo tienen, podemos ayudar», agregó.
Negociaciones con el FMI
Perry dijo que las conversaciones entre Argentina y la comunidad financiera internacional sobre la concesión de nuevos créditos al país aún no han alcanzado el «punto de cocción».
El país espera obtener nuevos fondos del FMI por miles de millones de dólares, lo que le allanaría el camino para obtener créditos de otros organismo, como el Banco Mundial.
Argentina, que devaluó su moneda en enero, también aplicó un congelamiento a los depósitos bancarios para evitar una fuga de fondos que podría hundir a su sistema financiero. Tras varios fracasos para levantar la medida, el gobierno propuso recientemente un plan de intercambio voluntario de ahorros por bonos.
El funcionario del Banco Mundial dijo que uno de los problemas más duros en las negociaciones está en ver cuántos depositantes intercambiarán voluntariamente sus depósitos por bonos.
«No sabemos en este momento cuán eficaz será, así que, de alguna manera, tenemos que esperar. Es muy difícil construir un programa macroeconómico antes de que sepamos cuántas personas aceptarán voluntariamente los bonos», señaló Perry.
Perry, nacido en Colombia, dijo que el Banco Mundial también confía en el nuevo equipo económico de ese país y que no está preocupado con respecto a los planes del gobierno para aumentar los gastos de la lucha contra la guerrilla. «El gobierno ha anunciado que financiará este incremento en gastos con un aumento de ingresos», dijo. *
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