Se agotó definitivamente el modelo liberal y financiero, pero otro camino es posible
Porque para este modelo económico la prioridad nunca fue la gente ni las políticas sociales ni nada por el estilo, como lo dijo el Presidente en reiteradas ocasiones: «La prioridad es bajar el déficit fiscal, conservar el investment grade y la estabilidad financiera«.
Y en estos días al sistema productivo y laboral derrumbado se le suman crisis notorias en la plaza financiera.
* El déficit fiscal es récord en el país
* Principales bancos entran en crisis, el gobierno debe ayudarlos y la estabilidad financiera se pone en cuestión
* Las calificadoras internacionales, a pesar de que el país ha pagado puntillosamente los intereses de la deuda y cumplido todos los mandatos del sistema financiero internacional, les bajan el grado de inversión y le dicen al mundo que la deuda uruguaya ya no es tan segura.
Es decir, el modelo aperturista, desregulador, privatizador cuyo énfasis fue la plaza financiera no sólo no logra éxitos en materia de producción, empleo o salarios (y no los logra porque no es su objetivo, no le interesan esos temas) sino que en los temas principales y a los cuales ha subordinado toda la política de los últimos años, sacrificando empleos, salarios y empresas para que baje el déficit, se pague la deuda y vengan capitales al estable sistema financiero, esos objetivos principales ya ni siquiera ellos se cumplen.
Y entonces cuál es la conclusión:
¿es acaso que el Uruguay no tiene salida?
¿es acaso que tenemos que esperar de la bondad de los Morgan y de la Standard and Poor’s para volver a creer en el país?
No, nada de eso; lo que la realidad ha decretado es el agotamiento del modelo liberal, aperturista y financierista, ha mostrado con crudo realismo el fracaso de este modelo que ni siquiera puede lograr la solidez financiera para la que sacrificó gran parte de nuestra riqueza.
Pero al mismo tiempo reafirmamos que hay otro camino.
Ese otro camino es el opuesto al que desde los años 90 han impulsado los neoliberales.
Es el camino de priorizar la producción y el empleo y no la banca.
Es el camino de priorizar el salario y no el pago de la deuda externa.
Es el camino de priorizar la rentabilidad nacional y no la tasa de interés.
Por ello una vez más junto a casi todo el sector productivo nacional, y la mayor parte de las organizaciones sociales decimos que
* Se agotó definitivamente el modelo de plaza financiera y economía sin Estado y su más conspicuo representante, el ministro banquero, debe irse y que otro camino es posible. *
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