La globalización como escenario de poder

Los peligros que encierra la globalización como escenario de poder fueron explicados por el académico argentino Aldo Ferrer, en la primera sesión del IV Encuentro Internacional de Economistas que se realiza aquí.

El profesor de la universidad de Buenos Aires advirtió que el ataque terrorista al World Trade Center de Nueva York proporcionó la evidencia que faltaba acerca de las amenazas que se ciernen sobre la paz y la seguridad del orden mundial.

Ferrer afirmó que esos acontecimientos revelan un malestar generalizado de múltiple origen, uno de ellos la globalización en la versión neoliberal que se trata de establecer como escenario de poder, y argumentó esa afirmación con el hecho de que las reglas del juego están diseñadas a favor de los países desarrollados.

Tal es el caso, por ejemplo, de lo que ha sucedido en la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde sus normas para la nueva ronda de negociaciones responde a ese esquema de poder al igual que el sistema financiero, las inversiones privadas directas y la propiedad intelectual.

Alertó que esa situación está en crisis por dos razones que consideró esenciales. La mundialización informativa, la cual demuestra que la brecha entre ricos y pobres se ve ahora como una realidad intolerable.

De otra parte, los conflictos locales como el de los Balcanes y Palestina, sin mencionar Afganistán, se convierten en acontecimientos de repercusión mundial y ya no quedan encerrados como antes en sus propios límites. La globalización aparece como responsable de las peores calamidades.

El profesor argentino mencionó también los factores endógenos de lo que calificó de crisis periférica para indicar que la globalización desnuda también rasgos interiores de las sociedades como el privilegio y el autoritarismo, que está también dentro de las causas de las crisis y el subdesarrollo.

En ese sentido explicó que si bien en América Latina la persistencia del subdesarrollo se debe a las reglas del juego de la globalización en los términos en que esta ha sido planteada, también la región es la más injusta del mundo por la concentración del ingreso y la riqueza en manos de unos pocos, y puso de ejemplo a su propio país, Argentina. Ferrer fue el último expositor de una jornada que inauguró el Premio Nobel de Economía 2001, el estadounidense Joseph Stiglitz, a quien siguió su compatriota y también laureado con ese galardón en 1999, Robert Mundell. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje