Porto: "El problema es el no crecimiento"
El economista Luis Porto, consultado por Sonia Breccia luego de haber conversado con Enrique Iglesias, se explayó fundamentalmente sobre la situación argentina, pero comenzó aludiendo a la entrevista que se le realizara al presidente del BID. Comenzó señalando que el problema central para Argentina como para Uruguay «es que los fundamentos del crecimiento económico de los 90 se agotaron (allí hubo un reposicionamiento de los grupos de poder, la banca en particular, que desplazó al agro y a la industria) y de allí rescato lo que decía Iglesias, que se debe crecer. Si no se crece, no se va a resolver ningún problema. Discrepo en lo relativo al tema fiscal, ya que no es como él dijo, que hay que resolverlo para crecer, sino todo lo contrario. Si no se crece, no se va a resolver en forma estructural el problema fiscal, por lo que hoy la prioridad no es resolver el tema fiscal, y para ello se debe crear una apropiada política de crecimiento».
Seguidamente explicó que los planteos del actual presidente de la Argentina responden a una situación crítica: «Yo las llamaría medidas de emergencia». Recordó que «cuando hay crisis de confianza no hay ninguna medida económica que funcione, ya que la gente no reacciona en forma racional y eso es lo que está intentando hacer Rodríguez Saá con, por ejemplo, no pagar la deuda. Esta es una resolución que podrá tener efectos negativos, pero es una medida creíble porque todos sabemos que no puede pagar porque no tiene dinero».
Con la nueva moneda, el argentino, «busca ordenar el caos que estaban provocando los diferentes tipos de monedas de las provincias, los diferentes tipos de cambio, en definitiva, que existían».
El argentino, la nueva moneda, se diferencia del peso en que no está atado a la convertibilidad y por lo tanto va a flotar libremente. «En realidad va a haber dos monedas, el argentino y el dólar, porque el peso va a ir desapareciendo y será una moneda virtual, de referencia».
Sostuvo también que si De la Rúa y Cavallo se resistieron a dejar la convertibilidad fue debido a la enorme presión de la banca y los propietarios de las ex empresas del estado, que se resistían a perder parte de sus ganancias y reacomodarse a una nueva realidad».
Para Porto, en Uruguay «no hubo ni va a haber cambios cualitativos en términos de impacto, sino una profundización gradual de lo que ya nos viene pasando desde hace tres años. La temporada turística, por ejemplo, va a ser mala, pero no mucho peor de lo que nos imaginábamos hace dos meses». *
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