Comenzó comercialización de frutas y verduras ecológicas certificadas

Comenzó en estos días la comercialización de las primeras frutas y verduras certificadas producidas bajo técnicas que limitan el uso de agroquímicos.

Los productos pertenecen a algunos de los 127 granjeros de frutas y verduras que están en condiciones de certificar su producción y que forman parte del Programa Nacional de Producción Integrada. Dicho Programa cuenta con el respaldo de la Junta Nacional de la Granja (MGAP-Junagra), el INIA, la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República y el Proyecto Predeg-GTZ de la Agencia de Cooperación Técnica Alemana.

Ciento veintisiete productores de frutas y verduras se encuentran actualmente en proceso de certificación de su producción. Esto quiere decir que, al cumplir con las pautas de Producción Integrada que apuntan a obtener productos de alta calidad, protegiendo la salud humana y el medio ambiente, están en condiciones de comercializar su producción diferenciada mediante un sello otorgado por una empresa certificadora.

Las primeras frutas y verduras certificadas comenzaron a comercializarse en estos días, en góndolas de supermercados, puestos de ferias vecinales y autoservicios de distintas zonas de Montevideo. A los efectos de hacer conocer estos productos, los productores delinearon una estrategia de comunicación y promoción en puestos de venta.

En el caso de la producción frutícola, (durazno, manzana, pera y uva de mesa), la certificación de la producción está a cargo de LATU Sistemas. Bajo este proceso se encuentran ochenta predios frutícolas de Colonia, San José, Canelones y Montevideo.

En cuanto a la producción hortícola (tomate, cebolla y ajo), la empresa argentina IRAM-ArgenINTA está trabajando en la inspección y certificación de los procesos de producción. El número de emprendimientos en condiciones de certificar alcanza los cuarenta y siete, los que están ubicados en Bella Unión, Colonia, San José, Canelones y Montevideo.

Las normas de Producción Integrada que se aplican en Uruguay y en el mundo se destacan por regular el uso de agroquímicos a los efectos de evitar la mala utilización de los mismos por parte de los productores. Se exige que cada tratamiento de agroquímicos debe ser justificado técnicamente. La idea es que las curas se realicen cuando la presencia de insectos y patógenos lo ameriten, evitando las aplicaciones «por las dudas».

Por otro lado, las normas de Producción Integrada requieren que en cada aplicación se utilice maquinaria en buenas condiciones técnicas, con el objetivo de minimizar daños nocivos para el medio ambiente y la salud de los consumidores. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje