El fin de doce monedas cargadas de historia

Con la introducción de las monedas y los billetes en euros, el 1º de enero, desaparecerán doce monedas cargadas de historia y símbolos de prosperidad y de soberanía.

MARCO ALEMAN: Su abandono será doloroso para los alemanes, tan orgullosos de este atributo de la Alemania democrática y potente de la posguerra. El marco fue creado el 20 de junio de 1948 en Alemania occidental para remplazar al reichsmark, demasiado depreciado. Este había sido introducido sólo dos décadas antes para remediar la hiperinflación de 1923. El 1º de julio de 1990, tras la caída del muro de Berlín, el marco fue introducido en Alemania Oriental. La unificación monetaria se produjo meses antes de la reunificación de Alemania, el 3 de octubre.

FRANCO FRANCES: El primer franco de la historia de las monedas francesas fue acuñado en 1360 en honor del rey Juan II «el Bueno», quien, tras una estancia en las cárceles del enemigo inglés, pudo regresar a su país «franco», es decir libre. Después de haber cedido su lugar al escudo y luego al testón, el franco reapareció durante la Revolución francesa y bajo el Imperio de Napoleón I. Se convirtió en moneda oficial en 1803. Se exportó a varios países europeos –Bélgica, Suiza, Luxemburgo– y a Africa, con la colonización.

FRANCO BELGA: El franco belga es proclamado moneda oficial de Bélgica por el rey Leopoldo I, el 5 de junio de 1832. Bélgica, un estado joven que acaba de independizarse de los Países Bajos, elige así calcar su sistema monetario del sistema francés. En 1944, el franco belga está vinculado a la libra esterlina, y luego al dólar en 1946. El franco belga se une al Sistema Monetario Europeo (SME) en 1979. La política monetaria de Bélgica sigue entonces la de Alemania y el país constituye con Luxemburgo y Holanda la «zona marco».

FRANCO LUXEMBURGUES: El franco se convierte en la moneda del gran ducado en 1848. En 1921, Bélgica y Luxemburgo forman una unión monetaria. El franco luxemburgués vale un franco belga, moneda aceptada en Luxemburgo.

FLORIN HOLANDES: El primer florín fue acuñado en 1252. Durante más de dos siglos inspiró a numerosos países europeos, que lo convirtieron en su moneda.

En Holanda sobrevivió y se convirtió en moneda oficial. Se impuso en todo el país en 1521 bajo el reinado de Carlos V, durante la edad de oro de Flandes.

LIRA ITALIANA: La lira se convirtió en moneda oficial el 24 de agosto de 1862. Fue Napoleón I quien hizo acuñar la primera lira en 1808 en Milán. La moneda circuló primero en el norte del país antes de extenderse al conjunto de la península. Lira deriva de la palabra latina libra, unidad de peso adoptada por los romanos en el año 269 AC.

PESETA ESPAÑOLA: Se convirtió en moneda oficial el 18 de octubre de 1868. Hasta entonces, la moneda que llevaba el nombre de peseta coexistía en España con el duro, el peso, el escudo y el real. Las primeras monedas de pesetas fueron acuñadas en Barcelona en 1808 por las fuerzas de ocupación francesas.

ESCUDO PORTUGUES: El escudo se convirtió en la unidad monetaria oficial el 11 de mayo de 1911, en sustitución del real, después de la revolución de 1910 que instauró la república. El escudo había aparecido durante el reinado de Alfonso V, en el siglo XV, en forma de moneda de oro.

LIBRA IRLANDESA: Los irlandeses la hicieron su moneda oficial el 20 de agosto de 1927, seis años después de su independencia. La libra irlandesa, también llamada punt, era el símbolo de la emancipación política respecto a su vecino británico, aunque siguió vinculada a la libra esterlina hasta su entrada en el Sistema Monetario Europeo (SME) en 1979.

DRACMA GRIEGO: El dracma está considerado la moneda más antigua del mundo. Apareció en el siglo VII antes de nuestra era en Asia menor.

Tras un larguísimo eclipse, fue elegida moneda nacional de Grecia el 8 de febrero de 1833, después de la independencia del país.

CHELIN AUSTRIACO: Sustituye a la corona, muy devaluada, en 1923 para remediar la hiperinflación. Después del Anschluss, la anexión de Austria por la Alemania nazi, el chelín circula paralelamente al reichsmark entre 1938 y 1945.

MARCO FINLANDES: El zar Nicolás II de Rusia acepta su creación en 1860, casi seis décadas antes de la independencia política de Finlandia, en 1917.

La elección del nombre es una forma de reivindicar para algunos la pertenencia de Finlandia al mundo báltico, que consideran más germánico que eslavo. *

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