María Dolores Benavente señaló que el sector absorbió parte de los desocupados de la industria

La vicepresidenta de República AFAP reclamó apoyo para el sector comercio

La asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio, vicepresidenta de República AFAP y directiva de la Academia Nacional de Economía, explicó que el sector comercio y servicios ha sido en la última década, uno de los más dinámicos en cuanto a producción y ocupación, pero «sin embargo, este hecho no ha sido tenido en cuenta por las autoridades, a lo largo de prácticamente todo la historia económica reciente».

Para Benavente «el comercio no recibe ayuda financiera ante imprevistos que afecten sus ventas como sí lo hace el sector agropecuario, la reconversión del comercio y su efecto sobre el empleo no han sido objeto de ningún plan específico del gobierno, como sí lo ha sido en el sector manufacturero. Los bienes de capital no cuentan con exoneración cuando son importados por el comercio, la reducción de aportes patronales no alcanzó al comercio en las recientes rebajas. Posiblemente, sea necesario darnos cuenta de que toda vez que se promociona a un sector, se está penalizando a otro, ya que los recursos son limitados y que nuevamente, en el país hay dos realidades diferentes según dónde se ubiquen los recursos».

En una columna publicada en la página de Internet «mercadode trabajo.com.uy», se indica que los últimos años han sido testigos de una reconversión sectorial que no se ha desarrollado con grandes manifestaciones: la reconversión del comercio y los servicios, calificada por la columnista como «la reconversión silenciosa».

En su análisis señala que «mucho se ha hablado de la reconversión industrial y diversas medidas oficiales han tratado de minimizar los costos económicos y sociales de la misma, a través de rebajas impositivas especiales tanto en el uso de la mano de obra, como en el de capital. Otro tanto ha ocurrido y continúa ocurriendo en el sector agropecuario.

Conforme esta reestructura se fue dando, naturalmente, la economía se ha ido volcando hacia sectores de mayor valor agregado siguiendo una tendencia que se repite en las naciones más desarrolladas.

Por su parte, en Uruguay, con relación a la producción, mientras el Producto Bruto Interno (PBI) creció entre 1990 y 2001 33% en términos reales, la industria manufacturera cayó en un 9%, el sector agropecuario creció un 22% y el sector comercio 55%. siempre considerando el mismo período».

Dentro de los principales cambios en la estructura se destaca que el sector agropecuario mantuvo prácticamente incambiada su participación en el PBI, en torno al 10-11%, la industria manufacturera bajó su participación de 26% a 18% y el sector comercio subió de 11% a 13%.

Un aspecto por demás interesante en el estudio de Benavente es que si se suma el sector terciario (comercio y servicios no financieros privados) éste participa con más de un 40% del PBI uruguayo, y si además se incluye al sector financiero, la participación asciende a 52%.

Otros aspectos son los referentes al empleo. La vicepresidenta de República AFAP indica que el sector comercio emplea más del 21% del total de la población ocupada en Montevideo y de 22,9% en el Interior Urbano. Mientras tanto, para la industria manufacturera dicho porcentaje es de 14,5% en Montevideo y de 16,2% en el Interior Urbano.

Por otra parte, en Montevideo, la industria manufacturera explica sólo el 19,7% del actual desempleo en Montevideo y apenas el 11,9% en el Interior, mientras que el comercio explica el 23,1% y el 23,5% del desempleo actual en Montevideo e Interior respectivamente.

Para Benavente este aumento del desempleo en el sector comercio es explicado en primera instancia por el aumento de la oferta de mano de obra en el sector como consecuencia de su liberación en el sector manufacturero, protagonista éste de una importante reestructura.

«El que esta reestructura no haya tenido consecuencias sobre el nivel total de desempleo se debe, en buena medida, a que el sector terciario absorbió sin demasiados traumas a esa masa trabajadora. En segunda instancia, es el propio sector comercio que enfrenta hoy por hoy una importante reconversión, la gestión de las firmas se racionaliza y los costos se minimizan, lo que tiene un efecto negativo sobre el empleo. En el interior urbano la historia se repite», finaliza diciendo. *

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