El improvisado viaje a EEUU no obtuvo resultado positivo hasta ahora: nadie le cree

Cavallo no tiene quien le preste

El nuevo viaje de Cavallo a Washington es algo muy parecido a una misión imposible, porque no solamente debe convencer a los funcionarios del FMI de que su propuesta es viable, confiable y está bien instrumentada, cosa que hasta el momento no ha sido posible demostrar, sino también deberá remontar una animosidad personal hacia su persona debido a sus desplantes, prepotencias y destrato para con ellos.

A tal punto es importante esto, que en la última reunión de gabinete argentino, el presidente de la Rúa le dijo en público: «Domingo, si vas a Washington, que sea a construir puentes de diálogo, a buscar un acuerdo, no a confrontar» y Chrystian Colombo, jefe del gabinete, menos político agregó: «Si vas a Washington, volvé con algo concreto, si no, te vas a la m…», según comenta la crónica del diario La Nación. Lo concreto es que ayer tuvo su primera reunión de trabajo, en la que no consiguió nada (léase el dinero), razón por la cual permanecerá el fin de semana en Estados Unidos. Lo que busca es destrabar el desembolso de 1.264 millones de dólares con los cuales poder pagar los intereses de la deuda externa que él mismo ayudó a generar, que vencen el 19 de diciembre por un valor de US$ 774 millones.

En breve contacto con la prensa en la Casa de Gobierno, De la Rúa dijo que Cavallo «se quedará trabajando el fin de semana» en Washington con las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) y «probablemente regrese el lunes» a Buenos Aires.

Consultado sobre los motivos del aplazamiento del regreso del ministro, quien tenía previsto hacerlo hoy, el jefe de Estado se limitó a señalar que «está trabajando y ese es un dato positivo».

A todo esto, Angel Rozas, el presidente del partido oficialista, la Unión Cívica Radical, adelantó que nadie debía hacerse ilusiones. «Ninguno de nosotros puede presuponer que un ministro de Economía, en la situación actual, vaya a venir con una respuesta que signifique (el envío del) dinero que dijo el Fondo que no va a mandar».

El problema radica en que el FMI entiende que la viabilización de las propuestas de Cavallo no es sustentable. Consciente de ello, encomendó a su principal asesor que quedara en Buenos Aires a fin de comenzar las negociaciones sobre el presupuesto 2002, que, si llega a ser creíble (en cuanto a la meta de déficit cero) y además es aprobado, sería la clave para reconquistar el apoyo del FMI.

Es por ello que en filas del gobierno se cree que será difícil reavivar el diálogo hasta que el Congreso no apruebe una austera ley de presupuesto para el 2002 que dé una señal sobre que el Estado hará un esfuerzo fiscal para intentar reactivar una economía estancada desde 1998. *

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