ANALISIS INTERNACIONAL

Argentina: la especulación se juega todo

POR JORGE JAURI

 

Como en Uruguay, en Argentina gran parte de los sueldos del Estado se depositan y abonan el último día hábil del mes. De mañana ya están los depósitos de tesorería en las cajas y cajeros automáticos. Esos días también son días de vencimientos de variadas obligaciones. Y son también días de vencimiento de plazos fijos y otras obligaciones del sistema financiero.

La corrida

El viernes, los argentinos decidieron que no había razón para no cubrir un poco más aún el riesgo que sobrevuela sus ahorros y créditos, incluyendo sus sueldos en pesos y patagones. Desde la mañana los empleados y rentistas que pudieron hacerlo se encaminaron a las ventanillas y cajeros a cubrir un poco más ese riesgo. Algunos volcaron sus plazos fijos a cuenta corriente y cajas de ahorro. Otros los llevaron a sus cajas de seguridad y otros, aun, se los llevaron para sus casas. Sin precipitarse, pero conformando en el conjunto una enorme columna de presión sobre la confianza y los pesos. Confianza y pesos cada vez más escasos para que los bancos pudieran afrontar los abultados clearing en pesos que deben cumplimentar en estas fechas. Estas instituciones venían con problemas muy serios que se habían venido acumulando en las semanas previas. Los bancos son, sin duda alguna, los agentes convocados para financiar con sus ganancias anteriores el costo de la estabilización argentina. En esta línea venía operando todo el plan del ministro Cavallo. Esta es una de las líneas de texto encriptado, ubicable en escasísimos análisis de la información argentina. Los bancos tuvieron que aportar parte importante de los U$S 3.000 millones que lleva ganado el gobierno en el megacanje de la deuda externa. Esto es el triunfo que ahora llevará Cavallo a la renegociación con los poseedores externos de la deuda. El gobierno ha logrado bajar del 11% al 7% los intereses de la deuda y una moratoria de tres años en la amortización de capital. Y por si fuera poco lo está logrando sin que nadie se queje de la manifiesta ilegalidad del procedimiento.

Para los bancos argentinos y las filiales de los grandes bancos internacionales el asunto no sólo es complicado como antecedente sino que, además, era muy problemático de sobrellevar sin integrar fondos frescos, extraídos de sus bóvedas particulares. Entre otras razones porque ni siquiera podían ya tentar o seducir a los ahorristas ofreciéndoles tasas exorbitantes para que mantuvieran sus plazos fijos o cajas de ahorro.

Siete días antes el Banco Central había topeado la tasa de interés aumentando los encajes progresivamente, impidiendo el movimiento previsible de los bancos: salir a captar recursos a tasas, si hubieran sido ofrecidas, habría terminado de desequilibrar al sistema.

La otra especulación

Una vez que se entendió que los bancos eran obligados por el gobierno a pagar parte del pato, creyeron posible incorporar en la factura todas las cuentas provinciales posible. La especulación se instaló en el Congreso donde entre el martes y el viernes las nuevas mayorías del justicialismo no sólo promovieron un nuevo vicepresidente de la Nación sino que, además, comenzaron a redactar y a votar proyectos que contrarían el programa fiscal de la Nación. Carlos Menem se incorporó decididamente a este proceso desestabilizador completando un escenario tétrico convenientemente matizado por argentinos titulares.

En estas condiciones, los U$S 400 millones de depósitos retirados el viernes de los bancos bien pudieron ser U$S 1.000 o U$S 2.000. Estos retiros, sin embargo, alcanzaron para completar ese escenario convulso que genera enormes expectativas acerca de lo que sucederá el lunes.

Al cierre de esta nota aún no se conocían las medidas que anunciaría el ministro Cavallo antes de volar a los EEUU. Empero, es notorio que ellas apuntaran a lograr un doble efecto: retomar la confianza en la conducción democrática y la capacidad técnica de combatir la especulación concentrándose en la recomposición del resentido equilibrio del sistema financiero.

Cavallo no desaprovechará la oportunidad de utilizar la crisis para extremar su proyecto, bien diferente al de la Alianza. Ese que se extiende al área de la transformación del Estado, el ordenamiento microeconómico y el disciplinamiento de una manera de hacer política imposible de sostener en la Argentina actual. *

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