PBI cae más de lo previsto en EEUU

El producto bruto interno norteamericano bajó el 1,1% en el tercer trimestre del año, bastante por encima del 0,4% estimado hace un mes, lo cual confirma la desaceleración de la economía local.

Asimismo, es la peor caída desde el primer trimestre de 1991, cuando la economía bajó al ritmo de 2%, y para el cuarto trimestre se espera otra contracción del 1,5%.

No obstante, algunos analistas como Stan Shipley, de Merrill Lynch, prevén un retorno a tasas significativas de crecimiento ya en la segunda mitad de 2002.

Por su parte, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, garantizó frente al grupo Euro 50 la superioridad de la economía norteamericana y del dólar frente a las monedas de la zona euro.

«Absolutamente, no veo cómo en el futuro el euro pueda sustituir al dólar como moneda de cambio dominante a nivel mundial. La debilidad del euro tiene raíces muy profundas, reflejando por una parte la debilidad económica de los países del área euro y por otra la de los respectivos sistemas financieros».

«En cambio, pienso que el dólar conservará su fortaleza –agregó–, gracias a la ventaja en términos de productividad de que goza la economía norteamericana frente a la europea. Esto impulsa a las empresas a preferir a Estados Unidos como meta para sus propias inversiones».

A pesar de los datos de hoy, aquel relativo a los stocks sorprendió positivamente a los economistas: en el tercer trimestre las empresas pudieron reducir sus stocks de la cifra récord de 60.100 millones de dólares.

Así, el futuro de la economía norteamericana depende una vez más del consumo.

El consumo subió en el tercer trimestre el 1,1%, el menor incremento en ocho años, mientras que en el trimestre anterior lo habían hecho en 2,5%. Entre otros datos de relevancia, las inversiones bajaron el 9,3% en el tercer trimestre tras la caída de 14,6% en el período precedente.

Por su parte, las ganancias de las empresas bajaron el 7,1%, mostrando que sintieron fuertemente el impacto de los atentados del 11 de setiembre sobre la economía.

En el segundo trimestre las ganancias habían bajado el 1,7%.

A la luz de estos datos, queda la sensación de que la Reserva Federal se verá obligada a reducir nuevamente las tasas de interés en la próxima reunión de su comité ejecutivo, prevista para el 11 de diciembre.

Los analistas esperan una reducción del 0,25% que llevaría las tasas al 1,75 por ciento.

Pero la gran espera está en el estímulo extraordinario promovido por la Casa Blanca, que se encuentra empantanado en el Congreso. El presidente Bush expresó muchas veces su invitación a que los legisladores norteamericanos superen sus diferencias cuanto antes y preparen el proyecto final de documento. El dato sobre el PIB de ayer ha confirmado, si era necesario, toda la urgencia de una infusión de liquidez en la economía norteamericana. *

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