"Estacioneros" coinciden en que se debe regular todo el mercado del combustible

Peligra la subsistencia de estaciones de servicio si no se regula la distribución

«El poder económico y financiero y las prácticas predadoras de las compañías distribuidoras mayoristas no sólo ponen a los dueños de estaciones de servicio en desventaja competitiva, indebida e incluso ilegal, sino que también pone en peligro de extinción a la red de estaciones de servicio y por lo tanto el sistema de libre competencia no se puede manifestar cabalmente por el control directo e indirecto de estas empresas distribuidoras mayoristas», afirmó en declaraciones a LA REPUBLICA.

El empresario dijo que en Uruguay no existe legislación que regule la relación contractual entre el distribuidor mayorista y el dueño de la estación de servicio.

«Los contratos existentes para vender productos de petróleo son preparados y redactados por el distribuidor mayorista, convirtiendo al dueño de la estación de servicio en un mero empleado del distribuidor».

El presidente de Unvenu reconoció que se encuentra sorprendido de que no haya indicios de regular todo lo atinente al mercado de los combustibles, «algunas cosas se regularán y otras no, según los documentos que andan circulando», afirmó y destacó que su agremiación se ha informado sobre el tema y ha viajado «a EEUU el país más liberal y sin embargo todo lo que sea combustible está perfectamente regulado, porque este es un sector con tendencias verticalistas que deben ser acotadas».

Al mismo tiempo explicó que por las propias leyes del mercado «no hay negociación de buena fe sobre aspectos operacionales e importantes sobre el negocio de venta de gasolina al detalle, permitiendo así que el distribuidor mayorista retenga el poder decisional sobre la operación como tal a pesar de que es el dueño de la estación de servicio quien debe asumir todo el riesgo y es el dueño de la estación quien con todo su sacrificio y esfuerzo, crea y mantiene viable el negocio de venta de gasolina al detalle».

Parella indicó que Uruguay «no puede constituirse en una sociedad asalariada y perpetuamente dependiente, por esto es absolutamente necesario salvaguardar el patrimonio comercial creado, desarrollado y acumulado por su gente».

Concentración de distribución

La modalidad operacional de las empresas que han dominado y controlado la industria petrolera ha sido la integración vertical.

En los decenios más recientes esta modalidad operacional se ha modificado en el sentido de expandir operaciones a otras actividades comerciales, específicamente la distribución de productos de conveniencia.

En Uruguay la clase empresarial encargada de la distribución del 100% de combustibles está controlada por cuatro corporaciones. «La tenencia matriz de tres de ellas es de naturaleza trasnacional y es operada mediante esquemas de integración vertical que internacionalmente incluye las fases de exploración y explotación de recursos petrolíferos».

«El advenimiento del embargo árabe y la pérdida de control jurídico sobre el patrimonio ajeno que era la fuente primaria de ganancias para las trasnacionales, crea el imperativo de lograr los niveles de ganancias requeridos por el capital corporativo, no en la fase de extracción y explotación de crudo sino en la fase de distribución», explicó Parella.

Esta política empresarial, advirtió Parrella, se realiza o bien a través de la implementación de la modalidad de autoservicio en la que el usuario se abastece, con la consiguiente eliminación de fuentes de trabajo, o a través de la eliminación de las estaciones que no satisfacen criterios de volumen y ganancias marginales desde la perspectiva de las corporaciones trasnacionales, y «muchas veces se instrumentaliza combinando estas dos variantes», concluyó. *

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