Cámara del Calzado entiende que hay contrabando técnico
El vicepresidente de la Cámara del Calzado, Antonio Crespo, sostuvo que a criterio de la corporación muchos de los 8 millones de pares de calzados que se han importado en este año pueden calificarse como «contrabando técnico».
La afirmación del dirigente empresarial fue explicada en la conferencia de prensa realizada ayer en la Cámara de Industrias en la que se lanzó una campaña propagandística sobre la etiqueta creada por la Cámara de Industria del Calzado del Uruguay, CICU, «Hecho en Uruguay».
Crespo recordó, como lo adelantara LA REPUBLICA unos días atrás, que nuestro país batirá este año un récord en cuanto a importación de calzado pero, lo que destacó es el precio: a un promedio de US$ 1,6. En base a este dato es que explicó que se define como «contrabando técnico», ya que en el mercado internacional «no existe este precio para los zapatos», por lo que entiende que «o están subfacturados o vienen con un gran subsidio y esto es un contrabando técnico».
En cuanto a la campaña propagandística, Crespo junto con el gerente de la Cámara, Daniel Tournier, explicaron que todo el calzado nacional contará con una clara identificación no sólo en cuanto a su procedencia sino también sobre la calidad del material empleado. Con ello se busca informar al cliente y, además, favorecer la creación de empleo ya que «la gente podrá apreciar la diferencia de calidad, saber lo que realmente compra y apoyar la industria nacional porque un calzado uruguayo crea un empleo mientras que el calzado importado crea un desocupado».
Consultado sobre la diferencia de precios entre uno y otro tipo de calzado, lo cual inclina al consumidor hacia el calzado importado, Crespo señaló que «la industria nacional está capacitada para competir con los fabricantes del exterior, pero en igualdad de condiciones y por ello es que hemos solicitado al gobierno la conformación de una mesa de valoración (integrada por la DGI, LATU, PIT-CNT, nuestra Cámara y Aduanas) a fin de poder controlar la calidad, pero sobre todo los precios de la mercadería importada a fin de impedir la subfacturación y los subsidios».
El ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio, efectivizada en la reunión de Qatar de reciente realización, abre la esperanza, según los empresarios, de que se pueda regular de alguna manera el precio del calzado que proviene de dicho país a un precio que hace imposible la supervivencia de las 41 fábricas de calzado que aún subsisten en el país. *
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