Foro contra ALCA reclama alternativas a plan integrador continental
JORGE V. JAIME (PL)
Buscar alternativas comerciales viables que hagan palidecer al criticado proyecto del ALCA es hoy uno de los fundamentales propósitos de varios centenares de activistas civiles y economistas latinoamericanos reunidos esta semana en Cuba.
La asamblea continental fue convocada por las autoridades cubanas en agosto pasado e inaugurada este martes con la presencia del presidente Fidel Castro, el líder del Parlamento, Ricardo Alarcón, y otras personalidades de instituciones gubernamentales y civiles del país.
El Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) es un procedimiento de negociaciones económicas que involucra a 34 naciones americanas, y que presumiblemente fundará en el 2005 una gran zona de inversión desde Alaska hasta Tierra del Fuego. De acuerdo con sus auspiciadores, liderados por Estados Unidos, para llegar al objetivo final los países involucrados deben eliminar progresivamente las barreras al comercio de bienes y servicios, y optimizar la apertura de los mercados mediante acuerdos balanceados. El borrador del proyecto precisa que en las negociaciones del ALCA las decisiones se deben adoptar por consenso y los convenios deben ser congruentes con las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Empero, numerosas voces se han alzado en el foro habanero para criticar al polémico sistema de liberación de aranceles. El ALCA ha sido impugnado por ser un acuerdo que sobre todo pretende asegurar la libre circulación de mercancías y capitales estadounidenses, y es negociado en secreto por los gobiernos del continente, con excepción de Cuba, país que alertó sobre la amenaza anexionista que significa tal plan para América Latina.
Según especialistas consultados por Prensa Latina, un área de libre comercio americana extenderá al resto del continente un tratado que ya probó sus terribles consecuencias sociales después del pacto similar suscrito por Estados Unidos, Canadá y México en 1994, llamado Nafta.
Desde la vigencia de ese convenio triangular, un millón de mexicanos más ganan menos que el salario mínimo y ocho millones de familias en ese país han sido sumergidas en la pobreza, denunciaron activistas sindicales presentes en el encuentro.
La experiencia del Nafta demostró cómo los derechos y los intereses de los trabajadores son erosionados, recuerdan los expertos.
El objetivo de asegurar libertad al capital para moverse acarrea una tendencia a la baja de los salarios y las condiciones laborales, agregan.
Asimismo, subrayan observadores, tras la firma del Alca cualquier regulación estatal destinada a preservar el medio ambiente deberá ratificar que no constituye un obstáculo al comercio y la inversión.
El ALCA es un proyecto hegemónico de Estados Unidos para consolidar su dominación sobre América Latina y el Caribe, ampliar sus fronteras económicas y asegurarse un gran mercado cautivo, eliminando de la competencia a la Unión Europea y al bloque asiático, concluyen analistas cubanos. *
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