El consultor Alfredo López no ve una rápida recuperación de los mercados y de los puestos laborales

No todo está claro en el futuro de la industria frigorífica

Seis meses de paralización de las faenas con destino a la exportación representó un severo golpe a la economía de las empresas. El principal mercado del circuito aftósico que es la Unión Europea presenta una disminución del consumo, caída de los precios y una fuerte presencia competitiva de Brasil. Si bien el país norteño coloca principalmente volúmenes de congelado, el regreso de Argentina a principios del año que viene con colocaciones de carne enfriada aumentará la competencia y las dificultades para las exportaciones uruguayas al mercado europeo.

En un primer balance sobre cómo están los mercados a los cuales Uruguay les vende, López agrega que el mercado israelí representa un complemento en la segmentación de los mercados para el delantero, con lo cual la baja del consumo europeo podría generar, a falta de mercados alternativos, un cuello de botella para los traseros que habitualmente se destinan a la UE.

A esto agrega la pérdida de los mercados del Nafta como principales demandantes de carne destinada a la elaboración de hamburguesas, acota los volúmenes de colocación de delanteros y la valorización de la categoría vacas.

«La industria exportadora se enfrenta, luego de la salida de los mercados no aftósicos, al difícil problema de hacer volúmenes de venta en el circuito aftósico y con mercados más inestables. A esto se agregan los problemas de recesión mundial y en particular de las economías más desarrolladas. Hasta el mes de abril pasado, el acceso de Uruguay a todos los mercados del mundo y en especial el aumento sostenido de las exportaciones al Nafta, nos hacía obviar la competencia de Argentina y Brasil dado que permanecían dentro del circuito aftósico. En cambio ahora el más perjudicado será precisamente Uruguay dentro de la región, al volver al status sanitario anterior y compartir los mismos mercados con Argentina, Brasil y además Paraguay que incluso mejoró su posición exportadora a raíz de la crisis de la aftosa en Argentina y Uruguay» señala el consultor.

La carne ovina

Como una respuesta alternativa a la situación de los frigoríficos nuestro entrevistado señala que la carne ovina puede ser una buena buena salida, limitada al producto deshuesado y de más valor, y las operaciones de corderos pesados para aquellas plantas que trabajan con este rubro. Las relaciones de precios resultan positivas para la cadena cárnica, en tanto que la industria gestiona una prórroga del plazo del cupo de 5.800 toneladas hasta el 31 de enero próximo, a raíz de los retrasos que ocasionó la suspensión de las exportaciones por la aftosa.

Según López «de aquí hasta fin de año, las expectativas para la industria se centran en el negocio de la cuota bovina Hilton a la UE y las posibles colocaciones de cortes que se realicen a través del cupo GATT, habida cuenta en este último caso de la fuerte competencia de Brasil con bajos precios; las exportaciones al mercado de Israel donde también compiten los demás mercados de la región, y la buena situación de rendimiento de los negocios de carne ovina cuyos precios de exportación superan largamente a la carne vacuna y donde no tenemos la competencia ni de Brasil ni de Argentina en las exportaciones».

Mercado interno

Al opinar sobre la situación del mercado interno, indicó que el mismo recobra el predominio sobre las exportaciones en cuanto a volúmenes, representando de aquí en más el principal mercado para los frigoríficos.

Esto se da porque últimamente los precios del abasto han venido ajustando a la baja y una mayor faena de saldo, cortes de alto consumo como el asado, seguramente arrastrará un descenso en general de los precios de la carne. Este factor coadyuvará en un crecimiento de los niveles de demanda en los meses de verano y en relación a las próximas fiestas.

La industria exportadora registró fuertemente el impacto de su salida de los mercados durante seis meses, la falta de actividad y de facturación. Desde el punto de vista financiero, además de las pérdidas económicas padecidas por el sector, la situación es problemática.

Alfredo López indica que las tres empresas asistidas con prefinanciación del BROU, enfrentan limitaciones por el tope crediticio impuesto por la carta orgánica de esa institución; para el resto de la industria que opera con la banca privada también la situación es complicada.

«Quiere decir que solamente algunas empresas con mejor perfil financiero y capacidad de fondos propios, podrían encarar un programa de trabajo con ciertas previsiones».

«Pero en general la situación financiera del sector pone de relieve el impacto que ocasionó la aftosa, lo que podría significar dificultades operativas para el conjunto de la cadena» sentenció.

Por otra parte y a nivel laboral, la pérdida de los mercados no aftósicos ha puesto una interrogante en torno a los 1.600 puestos de trabajo que incrementó el sector entre 1995 y 2000.

Sin embargo y según nuestro entrevistado, la situación puede agravarse si se tiene en cuenta el panorama de los mercados del circuito aftósico que ni siquiera se parece a la fotografía de 1995, último año que exportamos exclusivamente a ese circuito.

«Por lo pronto se gestiona la prórroga del seguro de desempleo por tres meses, lo cual muestra una inequívoca señal que a partir de noviembre y a pesar de la reanudación de las actividades, lejos se está de las posibilidades de reabsorción plena del empleo y en cambio más cerca quizás de algún tipo de ajuste», finalizó diciendo Alfredo López. *

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