Desconfianza, inseguridad y caos campean en el vecino país

Argentina no levanta cabeza

Las declaraciones del mandatario surgieron efecto en la medida que se calmó un mercado que a primeras horas de la tarde parecía iba a estallar. Fue así que el índice MerVal de la Bolsa de Comercio revirtió la tendencia y recortó pérdidas para cerrar con un alza de 1,84% tras estar, 4,8% por debajo mientras que el riesgo país se ubicó en un récord de 2.048 puntos básicos luego de haber remontado hasta los 2.121 en la apertura.

Los analistas atribuyen este récord histórico del riesgo país a la impaciencia y al nerviosismo de los inversores ante la dilación del anuncio por el gobierno de un nuevo paquete de medidas económicas y porque muchos creen que Argentina no podrá evitar la temida cesación de pagos (default).

Es evidente que los grandes capitales internacionales (inversores) no creen ya en las palabras de Domingo Cavallo ni del presidente De la Rúa quien insistió que el canje de la deuda, unos 132.000 millones de dólares (46% del PIB) será «voluntario» y que dará, «grandes ventajas a los tenedores de títulos».

Para agravar aún más la situación, el Banco Mundial anunció que aún no ha recibido una propuesta formal por parte de Argentina para participar en una planeada reestructuración voluntaria de la deuda de la tercera economía latinoamericana.

La noticia se conoció en momentos en que los activos argentinos se tambalean ante el temor de los inversores de que el país declare un cese unilateral en el pago de su abultada deuda. Esta falta de confianza es la que hace subir el riesgo país, es decir, aumenta el pago de los intereses a quienes han comprado bonos y títulos de la Argentina como forma de cubrirse ante la eventualidad.

Si bien surgieron rumores que tanto el Banco Mundial como el BID estarían considerando una ayuda financiera combinada de entre 5.000 y 6.000 millones de dólares para Argentina, portavoces de dichos institutos adelantaron no haber recibido ninguna propuesta formal, aclarando que la posición del BM es que se dará un préstamo por entre 1.000 y 1.500 millones de dólares para el año fiscal 2002, como estaba previsto.

Las negociaciones de Cavallo y su imprevisto viaje a EEUU buscan convencer a las instituciones internacionales de crédito (BM, BID y FMI) a que garanticen la reestructuración de la deuda argentina. *

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