Proponen regulación en relaciones entre grandes superficies y proveedores
El «Control de prácticas abusivas en el nuevo milenio» es el tema del seminario que lleva adelante la organización Uruguay Transparente, que se desarrolla en el Palacio Municipal. El doctor Camilo Martínez, gerente de la Liga de Defensa Comercial, relacionó el tema central con la realidad del hipermercadismo en nuestro país, concluyendo que se hace necesario crear normas claras de relación tanto entre las grandes superficies con sus proveedores como entre aquéllas y los consumidores, ya que a su juicio existe una gran distorsión en ambos escenarios, donde finalizan siempre favorecidas las cadenas de distribución, entendiendo que, por ejemplo, deberían existir contratos escritos entre las grandes empresas y sus proveedores.
Una de sus afirmaciones más importantes estuvo en señalar que el margen normal de ganancia mundial en la comercialización oscila entre el 7% y el 12% pero, sin embargo, en nuestro país, «no baja del 30% en mercaderías de alta rotación» (integrada por productos que conforman la canasta familiar), lo que hace presumir que en otro tipo de rubros el margen se acreciente.
Una de las razones para que se obtengan tan buenos resultados en el país estriba en el poderoso poder de negociación que han adquirido las grandes cadenas para con sus proveedores, a tal punto que Martínez anotó dos realidades como consecuencia de este fenómeno: en primer lugar, que han logrado eliminar la presencia de los almacenes y distribuidores mayoristas, ya que negocian directamente con los importadores y/o productores, con lo que lograron hacer desaparecer un costo intermediario y, en segundo lugar, que prácticamente «casi» no existe competencia en el área de supermercados en el país, luego de la fusión en mayo pasado de Casino-Géant-Disco-Devoto. Para Martínez, con esta fusión se creó «un nuevo escenario con casi un único competidor», lo cual, además, genera una cada vez «mayor dependencia» de los proveedores.
Un poco de historia
El expositor enmarcó la realidad que hoy se vive en el país recordando que es en los últimos diez años que se produjo una fuerte concentración y un importante cambio en los hábitos de los canales de distribución y eso ha llevado a que se produzca una lucha por la supervivencia de los pequeños, que no están dispuestos a desaparecer, pero además la lucha también existe entre el importador y proveedor y las grandes superficies.
Es en este período cuando los supermercados comienzan a incorporar nuevos ítems a su stock y con ello abren nuevos frentes de lucha con otros comercios, como ferreterías, pinturerías, etcétera, con los que hasta ese momento no competía, es más se complementaban.
A ello debe agregarse la aparición de las grandes superficies y centros comerciales, que concentran en un lugar toda la oferta. Y para ello comenzaron con campañas muy activas de promociones, incorporación de nuevas tecnologías, etcétera.
El doctor Martínez aclaró que hay pocas disposiciones en el país que regulen sobre el tema. En realidad hay que referirse al Decreto 29.118 de la Junta Departamental de Montevideo, que divide áreas útiles de venta. Por ejemplo define que los hipermercados son aquellos comercios con más de 7.000 metros cuadrados de área de venta y que la unidad básica es el pequeño almacén, cuyo tope es 250 metros cuadrados, pero advirtió que esto no coincide con la Ley 17.188 de Grandes Superficies, que establece que hay que contar con una autorización expresa a partir de los 300 metros cuadrados para poder construir.
«Esta ley ha enlentecido la instalación de los nuevos emprendimientos de las grandes cadenas, ya que los estudios que se exigen hoy no bajan de un año y en Finlandia, por ejemplo, son de tres años y si hay controversia, el trámite puede llegar a demorarse cinco años».
«Antes de la aprobación de esta ley, cualquiera podía instalarse, pero ahora hay que cumplir con una serie de normas, lo cual ha generado por la vía de los hechos que se haya impuesto barreras de entrada y, a la vez, se ha aumentado el valor de la llave de los que ya están instalados».
Crecimiento
El crecimiento de las grandes superficies en el último trienio «ha sido grande y esto tuvo efectos importantes, ya que acrecentó el poder de negociación de las grandes unidades. Sin embargo, ese margen obtenido a los proveedores no se ha trasladado al consumidor». Anotó también que la expansión se ha dado fundamentalmente en las zonas con alta densidad de población y con fuerte poder adquisitivo, todo lo cual «ha obligado a las pequeñas superficies a actualizarse y han debido aguzar su ingenio para sobrevivir y es ahí cuando surgen los clubes de compras, los autoservicios y, para paliar el escaso número de productos en oferta, el realce de un trato personalizado que tanto se extraña en las grandes superficies». *
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