La Comisión de Programa del Frente Amplio realizó extenso informe sobre los costos de la energía eléctrica

Sobreprecio de U$S 52 millones en UTE por subsidios a empresas

El informe indica que «se dice que los uruguayos pagamos un sobreprecio millonario por el excesivo costo de los servicios públicos en manos de empresas estatales. La realidad, como lo muestra el caso de UTE, es que los uruguayos pagamos un sobreprecio de U$S 52,5 millones para que una minoría de grandes empresas privadas pague menos».

la Comisión de Programa del Frente Amplio indica que «se habla de un ‘costo país’, como una carga que el Estado le impone a las empresas privadas. El verdadero ‘costo país’ es el que asumen UTE y la mayoría de los consumidores, para que un puñado de grandes empresas  los llamados grandes consumidores– pague apenas el 45% de la tarifa real de electricidad.

Más aun. Gran parte del esfuerzo de inversiones realizado por el país en electricidad fue para que ese pequeño grupo de empresas multiplicara su consumo a precios subsidiados».

Las cifras

Algunas cifras dentro del informe muestran la realidad del mercado energético.

UTE tiene más de 1.180.000 clientes. Los grandes consumidores, que pagan apenas el 45% de la tarifa promedio, son 357 clientes; los medianos consumidores, que pagan el 87% de la tarifa promedio, son 5.673 clientes.

Los grandes consumidores consumen el 24,3% de la energía eléctrica vendida por UTE en el mercado interno, pero apenas representan el 11% de los ingresos percibidos por la empresa estatal.

Algo menos de 200 de los grandes consumidores son industrias. Son apenas el 1,4% de los clientes industriales de UTE, pero absorben el 72,5% del consumo de electricidad de la industria.

En el informe se indica que «si este puñado de grandes empresas abonara una tarifa promedio, debería pagar un adicional de U$S 85 millones de dólares por año. En cinco años deberían aportar U$S 425 millones extras. Como no lo hacen, esa cifra se torna una sobrecarga que debe pagar el resto de los uruguayos que consumen electricidad.

Competitividad

Otro capítulo hace referencia a la situación de la competitividad.

A este respecto se indica lo siguiente: «Se dice que las tarifas públicas –entre ellas las de la electricidad– afectan negativamente la competitividad de las empresas uruguayas, que deben competir con los bienes y servicios que se producen en otros países.

Eso no es cierto. Basta pensar, por ejemplo, que cada $ 100 que vale un producto industrial promedio, apenas $1 corresponde al costo de la electricidad.

Pero lo que no se dice es que en el mercado interno, las grandes empresas tienen una situación privilegiada respecto a las pequeñas y medianas empresas con las que compiten. Estas últimas pagan la llamada Tarifa General.

Por cada $ 1 por Kw/h que paga un Gran Consumidor, un pequeño consumidor Tarifa General paga $ 3,27 por Kw/h.

La mayoría de los industriales (el 90%) paga una tarifa que es 3,27 veces la de los grandes industriales.

Los almaceneros minoristas pagan una tarifa que es 3,27 veces la de las cadenas de supermercados que los están destruyendo. Las tiendas pagan una tarifa que es 3,27 veces lo que pagan los shoppings.

Por cada $1 por Kw/h que pagan los bancos y financieras, los habitantes con la Tarifa Residencial pagan $ 2,62. Además de pagarles cuantiosos intereses por préstamos y tarjetas de crédito, los uruguayos deben asumir un sobreprecio en las tarifas eléctricas para que bancos y financieras paguen menos».

El futuro

En los últimos años el país ha hecho un esfuerzo de inversión en el sector eléctrico, particularmente en líneas de transmisión y distribución, y en mantenimiento de centrales generadoras. Para los próximos años se realizarán nuevas inversiones, sobre todo en generación. «Se argumenta que ello responde al crecimiento de la demanda de electricidad», dice la Comisión de Programa del FA. Y agrega: «En efecto, el consumo de electricidad en Uruguay viene creciendo a tasas superiores al 5% anual. Supera al propio crecimiento del PBI. Entre 1993 y 2000 el consumo se incrementó un 42,6%, pasando de 4.513 Gw/h a 6.434 Gw/h. Pero no todas las categorías de usuarios de electricidad contribuyeron en la misma medida a ese crecimiento.

Aun cuando aumentó un 14,7% el número de clientes residenciales, que pasaron de 925.034 a 1.061.014, su incidencia en el consumo global se redujo del 47,9 en 1993 al 44,2% en 2000.

La creciente demanda de electricidad no es, por tanto, el resultado principalmente de la «electrificación» de los hogares. En el período considerado hubo un 14,7% más de hogares conectados a la red y cada hogar consumió, en promedio, un 14,8% más (o sea una tasa de crecimiento anual algo menor al 2%).

La creciente demanda de electricidad es, principalmente, resultado de una reestructuración de los clientes de UTE, en función de tarifas diferenciales que crearon un «costo país»: el beneficio de unos pocos debe ser soportado por la mayoría de las empresas y por las familias.

Números

UTE se encuentra entre las mayores empresas del Uruguay. Sus ingresos anuales se ubican en torno a los 800 millones de dólares.

De acuerdo al balance de 1998, los ingresos totales fueron de 784,4 millones de dólares. Un 83,3% provino de la venta de energía y el resto de otras fuentes.

Ese año, la venta de energía, que es el principal ingreso de la empresa, alcanzó a 7.464 GWh; en 1999 la venta alcanzó a 7.545 GWh.

Los principales destinos de la energía fueron consumidores residenciales (34,8%), comerciales (20,7%) e industriales (20,7%).

Los consumidores residenciales eran más de un millón (1.023.827) al final de ese año, los clientes comerciales eran más de cien mil (100.373) y los industriales eran 17.436. Al final de 1999 el número total de clientes de la empresa era de 1.169.249.

En los últimos años el número de clientes residenciales y comerciales creció moderadamente, cayó el número de clientes industriales y aumentaron los medianos y grandes consumidores.

Un alto porcentaje de los consumidores residenciales tiene bajos niveles de consumo de electricidad.

En efecto, el 32,2% de los consumidores no superaba los 100 kWh/ mes a fines de 1998. Otro tercio de los consumidores (31,2%) consumía entre 100 y 200 kWh/ mes.

Sólo el 8,4% de los consumidores residenciales consumía más de 400 kWh/ mes.

El consumo de energía tuvo una tasa de crecimiento del 5,8% anual entre 1994 y 1998.

En 1998 los egresos de la empresa alcanzaron a U$S 536,5 millones, o sea un 68,4% de los ingresos totales.

Por diferencia surge que cada U$S 100 que ingresaron a la empresa U$S 31,6 fueron ganancias.

De esos egresos, un 55,1% fueron gastos operacionales, un 18,3% fueron depreciaciones del activo fijo de la empresa, un 10,9% fueron impuestos y un 8,6% fueron costos financieros. *

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