Déficit de U$S 351 millones entre lo presupuestado y lo recaudado en 2000
Un déficit de U$S 351 millones, entre lo presupuestado y lo realmente recaudado, dio como resultado la rendición de cuentas del año anterior.
En un informe realizado por la bancada parlamentaria del Encuentro Progresista se destaca que mientras lo presupuestado por concepto de recaudación de impuestos alcanzaba a U$S 4.741 millones, lo efectivamente recaudado llegó a U$S 4.389 millones, provocándose un déficit de 7%.
La principal diferencia radicó en el impuesto que más recauda (IVA). Lo presupuestado era de U$S 1.331 millones y lo realmente recaudado alcanzó U$S 1.208 millones, lo cual significa una diferencia de 9%.
Otro de los impuestos considerados como fundamentales, el Imesi (se aplica a los combustibles, tabacos y automóviles), tuvo una diferencia de U$S 60 millones, siendo lo planificado de U$S 651 millones y lo recaudado de U$S 590 millones.
A nivel de los diferentes impuestos, ya sea directos como indirectos, se registraron caídas. En el impuesto a los sueldos (IRP) la recaudación prevista era de U$S 393 millones y alcanzó a los U$S 372, determinando una baja de 5%.
Mientras que el IRP constituyó el 8,5% de la recaudación total, el IVA significa el 27% y el Imesi 13%.
Los denominados impuestos directos (donde se incluyen IVA e Imesi) son el 47% de los ingresos totales del gobierno central.
El porqué del déficit
El déficit del año 2000 alcanzó a U$S 763 millones, el de 1999 fue de U$S 734 millones y se espera que este año llegue a U$S 660 millones, aunque esa cifra podría ser levemente superior, para rozar con los U$S 700 millones.
Si se analiza lo acontecido con las cuentas públicas el año pasado, se ve claramente cómo la reducción de la inversión y de los gastos no logró su objetivo de ayudar a bajar el déficit, ya que cayó la recaudación. Hay que acotar que si no se hubiese bajado los gastos, el déficit hubiese alcanzado a U$S 921 millones (4,6% del PBI), una cifra «explosiva» ya que debe ser cubierta con deuda externa.
La disminución de la recaudación el año pasado se situó en U$S 187 millones.
La disminución en gastos alcanzó de manera neta U$S 158 millones.
Si la recaudación no hubiese caído, y únicamente con mantener la del año 1999, el déficit se hubiese ubicado en poco más de U$S 500 millones. Pero la baja en la recaudación terminó eliminando los esfuerzos del gobierno por bajar el déficit, el cual fue U$S 29 millones más que en 1999, para cerrar en U$S 763. De ahí que al no poder bajar más los gastos (principalmente en áreas tales como inversión), durante este 2001 se halla apostado por un aumento de la presión impositiva (CIFIS e Imessa), para buscar nivelar las cifras. A primera vista y según los resultados que se conocen, el éxito de la medida será parcial. *
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