De la Rúa tranquiliza pero nadie le cree
Las palabras del presidente Fernando de la Rúa ratificando la necesidad de continuar con la actual línea, su compromiso con mantener el déficit fiscal cero, la reiteración de que no habrá cambios en el equipo económico, que se podrá pagar la deuda pública de 132.000 millones de dólares y que no habrá devaluación de la moneda, no parece haber hecho mella en los tenedores de bonos del país.
Las dudas sobre el futuro económico argentino resurgieron después de que éste anunciara el lunes que la recaudación tributaria de setiembre fue un 14 por ciento menor que la del mismo mes de 2000, lo que puso en peligro todo el plan de austeridad de Cavallo, que necesita de ingresos para funcionar.
Pero el ministro de Economía, Domingo Cavallo, insistió que no habrá cambios, «estamos en el rumbo correcto, la política de déficit cero es la política que en la década que estamos iniciando va a producir los resultados de estabilidad que en la década anterior permitió alcanzar la convertibilidad (régimen de cambio fijo que acabó con la inflación)», dijo.
Además, a 10 días de las elecciones legislativas en las que se renovará todo el Senado y la mitad de la Cámara de Diputados, y en las que se descuenta un triunfo de la oposición, el fragor de la campaña electoral, con discursos en contra del gobierno tanto desde las filas del oficialismo como de la oposición, añadieron incertidumbre entre los inversores. Por su parte, el índice Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró con baja de 3,60 por ciento, a 206,75 puntos, acumulando en el año una caída de 51 por ciento.
Además, el riesgo país según el índice EMBI+ de J.P. Morgan, que mide la confianza de los inversores hacia un país, se ubicó al cierre de la jornada financiera en 1.842 puntos tras subir 5,76 por ciento, un nivel que coloca al país 300 puntos por encima del riesgo país de Ecuador, que en 1999 declaró una moratoria unilateral de su deuda. La incertidumbre también impactó en la Bolsa de San Pablo que resultó afectada por la incierta situación de Argentina y cerró con caída de 1,67 por ciento, mientras que nuestro peso se desplomó y el peso chileno llegó a una baja histórica por la situación que atraviesa la vecina Argentina.
Dolarización
El jefe del gabinete de ministros, Chrystian Colombo, dijo a una radio local que el gobierno no pensaba emprender una devaluación de la moneda, y que en un caso extremo sería menos costoso dolarizar la economía.
«Por supuesto que este gobierno no va a devaluar, en un caso extremo hay un costo menor en la dolarización que en la devaluación», dijo Colombo.
Argentina mantiene desde 1991 un régimen cambiario que ata al peso con el dólar a la par y que obliga al Banco Central a respaldar cada peso en circulación por un dólar en reservas.
La debilidad de la economía en los últimos meses generó nerviosismo entre los ahorristas, que temían una devaluación del peso o que el gobierno inmovilizara sus depósitos.
Esto disparó una fuga de ahorros del circuito financiero, que se frenó a mediados de agosto cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que liberaría 4.000 millones de dólares para fortalecer las reservas del Banco Central. *
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