Encuesta de la Cámara de Industrias revela que el mayor respaldo viene de los exportadores

Un 75% de los empresarios apoya la integración de Uruguay al ALCA

Impulsado por los Estados Unidos, el ALCA sería el paso final de una serie de acuerdos de libre comercio entre Estados Unidos y diferentes bloques (entre ellos el Mercosur).

Está previsto que la entrada en vigencia de una zona de libre comercio que abarque todas las Américas entre a regir desde el año 2005, aunque el enlentecimiento de la economía mundial, y en especial la norteamericana, podría adelantar las fechas.

La CIU efectuó la encuesta entre 130 empresarios, de los cuales un 75% prevé que la entrada en vigencia del ALCA tendrá un efecto positivo sobre la economía. Asimismo el 52% de los encuestados consideró que será promisorio para el sector industrial y un 54% que será positivo para su empresa en particular.

El estudio señala que si bien «al menos el 50% de los empresarios en todas las divisiones del sector industrial considera que constituirse como miembros del ALCA será positivo para toda la economía», las diferencias se empiezan a apreciar cuando se trata de empresas exportadoras y aquellas que colocan su producción en el mercado interno. Quienes están colocando sus productos en los Estados Unidos ven una importante posibilidad de crecimiento, frente a aquellos que vuelcan su producción en el mercado interno, los cuales son menos optimistas de los beneficios que les podría traer un acuerdo de esta naturaleza.

Curiosamente los porcentajes son similares a los de una encuesta realizada en Brasil, donde el 70% de los empresarios ve como positiva la integración al ALCA, aunque un 84% de los consultados indicó que Brasil está relativamente mal parado frente a un acuerdo de esta naturaleza.

A favor y en contra

El Departamento de Estudios Económicos de la CIU señala que en el año pasado, el 40% de las exportaciones hacia Estados Unidos correspondía a cueros, 22% a frigoríficos, 11% a productos textiles, 4% a lácteos y 3% a calzados. Se indica que «la estructura de las exportaciones con dicho destino muestra que el sector agroindustrial es el que ha desarrollado mayores ventajas, tanto estáticas como dinámicas, que le permitieron penetrar con relativo éxito en dicho mercado».

Como puntos negativos (desventajas) frente a esta propuesta de integración americana, se marca, entre otros el peso del Estado. Al respecto se manifiesta que «la presión fiscal se ha incrementado en los últimos años tanto a nivel de toda la economía como de la industria en particular.

Mientras que en 1989 la presión fiscal en Uruguay representaba el 24,7% del PBI, en 1998 dicho porcentaje trepó al 32,9%», valores que no han variado hasta la fecha. A esto agrega los monopolios estatales y la falta de unidades de control sobre las tarifas que aplican éstos y las tasas impositivas, entre ellas el 23% de IVA.

Precisamente sobre el principal impuesto existente en Uruguay se destaca que el mismo es el más elevado de toda América. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje