Ministro tiene que sancionar responsables
Se perdió la guerra, y la aftosa reinó en todo el territorio, tirando por tierra los argumentos técnicos que los veterinarios oficiales y los voceros del ministro dieron en su momento. Primero, que había posibilidades de evitar la entrada del virus desde Argentina, luego que se podía regionalizar la enfermedad, después que no había vacuna en el país, luego que las vacunas que ingresaban sin control no eran peligrosas, más tarde que con la primera dosis se cubría sólo el 70% del rodeo, y así una tras otra, se anunciaron las lecciones de improvisación, que llevaron adelante las autoridades sanitarias del MAGP, que fueron alternándose en la palestra pública, mientras los problemas reales, demostraban que jugábamos a ser los argentinitos del cono sur.
Tanto el ministro como sus más allegados colaboradores, cayeron en varias oportunidades en graves contradicciones, cuando salieron a defender la estrategia que los veterinarios oficiales esgrimían frente a la opinión pública y sobre todo frente a los productores. En ningún momento se reconocieron los errores, que parecen ser claramente técnicos y por lo tanto alejados de la mala voluntad de los responsables.
Hoy, las gremiales han perdido la confianza en las autoridades sanitarias del Ministerio, y asimismo alguna de ellas, ya han solicitado la renuncia del ministro Gonzalo González, como lo demandó el presidente de la Federación Rural, el ingeniero Gonzalo Gaggero, en la manifestación del miércoles 18 de julio.
Con relación a esto último, no todas las gremiales están de acuerdo. El presidente de la Comisión Nacional de Fomento Rural, Fernando López, sostuvo que la renuncia del ministro haría hacer saltar el fusible equivocado y con este concepto, parece estar de acuerdo un gran sector de las gremiales.
Pero no hay dos opiniones, entre los dirigentes gremiales agropecuarios, de que los Servicios Ganaderos del MGAP deben reformularse, y para ello es vital que se produzca un cambio en los técnicos que los conducen.
Han sido fuertes las críticas a Sanidad Animal, sus jerarcas han sido acusados de soberbios, de poco previsores, de improvisar medidas, de no escuchar a los veterinarios agremiados en la SMV, de mantener aislados dentro del MGAP a los que realmente saben sobre el tema de aftosa, de falta de poder frente a sus subordinados, negativas apreciaciones que tuvieron como corolario el informe negativo de la Unión Europea, con hechos lamentables y tragicómicos, que ridiculizan no sólo a las autoridades referidas, sino también al ministro.
El nombramiento del ingeniero Gonzalo González fue recibido como una buena suerte, de parte de los productores y de los organismos internacionales de crédito, ya que ha trascendido que su presencia al frente de la cartera de ganadería de nuestro país fue vital para que el BID aceptara llevar adelante el plan piloto del mentado Proyecto Ganadero.
El ministro tiene atributos técnicos y morales que lo indicaban como el hombre, que podía poner al sector agropecuario en la senda correcta del aumento productivo, que potencialmente el país merece y puede alcanzar.
En su gestión, lo que ha podido proyectar, por fuera del problema sanitario del país, apareció como acertado y con buen rumbo, pero su gestión con relación al tema de la aftosa pareció caer en las garras de la burocracia veterinaria.
Los productores necesitan que se busquen responsables ahora, que no se deje que la «pelota siga», pues a eso es a lo que el país nos ha acostumbrado, y a la vista está que no ha servido a nadie. La industria cárnica y los productores agonizan debido a los errores de las autoridades del MGAP, la industria láctea denuncia inoperancia, dentro del mismo Ministerio, para la obtención de certificados sanitarios de exportación, los veterinarios oficiales de campo no llegan a ganar 5000 pesos mensuales, trabajan sin viáticos y con poco combustible.
El veterinario que autorizó la feria en Soriano cuando apareció el brote de aftosa, no ha sido sancionado…
Si esta no es la hora de pedir responsabilidades, honestidad intelectual y profundidad en la reestructura de los Servicios Ganaderos del MGAP, ¿cuándo va a ser?
En el momento en que la ministra de Agricultura de Alemania anunciaba que habían aparecido en su país, brotes de aftosa, con lágrimas en los ojos, frente a las cámaras de televisión, comunicaba su renuncia, pues se hacía responsable de los errores.
En Uruguay es necesaria una medida de la misma honestidad, o el ministro se hace responsable y renuncia, o modifica las autoridades de los Servicios Ganaderos y reforma lo que es impostergable cambiar. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad