La historia del hombre que hace temblar el mundo financiero
Domingo Cavallo, de 55 años, se recibió a los 20 años de contador público. A los 24 obtuvo su título de doctor en Ciencias Económicas en la estatal Universidad de Córdoba (centro) y se diplomó posteriormente en la estadounidense Universidad de Harvard. Está casado y tiene tres hijos.
Su nombre era sinónimo de la Ley de Convertibilidad que en 1991 permitió pegar el peso al dólar, dejando atrás años de hiperinflación.
Su primer cargo notorio lo obtuvo en 1982, bajo la dictadura, cuando permaneció 55 días al frente del Banco Central. Fue luego canciller (1989/91) y ministro de Economía (1991/96) del presidente Carlos Menem (1989/99). Pero en 1995 denunció la existencia de «mafias enquistadas en el poder» y presentó su renuncia. Sin embargo, una Comisión Parlamentaria lo implicó en las irregularidades cometidas en la informatización del Banco Nación por la firma IBM en 1993, cuando se pagaron 21 millones de dólares en sobornos.
También fue uno de los firmantes de los decretos que facilitaron la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador entre 1991 y 1995, por la cual Menem y varios de sus allegados están actualmente procesados con prisión preventiva.
En las elecciones presidenciales del 24 de octubre de 1999, que ganó De la Rúa con 46% de los votos, Cavallo fue candidato por Acción por la República, partido que él había fundado dos años antes. Salió tercero (10%), detrás del vencido peronista Eduardo Duhalde. El partido de Cavallo, Acción por la República, cuenta con 12 diputados, y sirve para apuntalar a la fragilizada Alianza de Gobierno (formada por la UCR y el centroizquierdista Frepaso).
Su integración al gobierno de De la Rúa se produjo pese a sus tensas relaciones con el ex presidente Raúl Alfonsín (1983/89), titular de la Unión Cívica Radical (UCR, el partido de De la Rúa). Partidario de una canasta de monedas para flexibilizar la convertibilidad, que llegó a convertirse en una carga para los exportadores, Cavallo hizo aprobar una ley que prevé calcular el valor del peso según el diferencial entre el dólar y el euro, cuando ambas divisas recuperen su paridad.
Pero esperando ese momento (el euro ronda en torno a 0,85 dólar), creó un dólar especial para la exportación (cotizado a 1,08 pesos), desencadenando la furia de Brasil, principal socio comercial de Argentina, que consideró que se trataba de una medida proteccionista. Los éxitos macroeconómicos de Cavallo la década pasada llevaron aparejados sin embargo un aumento de la desocupación, que llegó al 18,3%, su nivel máximo en los últimos diez años. Como si la historia se repitiera, el índice de desempleo se encuentra ahora con Cavallo en un 16%. *
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